¿Te conté qué soñaba?
Te recorría,
me deslizaba,
me perdía en tus profundidades,
Agobiándonos, explorándonos, conteniéndonos,
cayendo al abrigo de tus brazos
quise probarte y no encontré el anhelado gusto a pan, miel y sal de tu piel,
entonces casi admití el ensueño,
a pesar y a causa de tu presencia
en duermevela te intuí, te aceché, y finalmente te encontré
¡tan indefenso! niño perdido en el mundo hostil,
debí conmoverme y protegerte,
...