En la fértil a montaña donde tejí mis sueños
se alojan mis recuerdos.
¡oh, placenta de encantos, tierra madre,
cuna de aromas vírgenes!
Abajo estaba el río sollozante y arcano.
Lo recuerdo sonoro, puedo sentir su aliento.
Abajo, el canto suave monocorde,
abajo, su atractivo sibilante,
abajo, muy abajo, el misterio inefable
de unos sueños viajeros
Hola Pablo! Tu poema hace un planteamiento demasiado interesante; y de paso te digo que yo en mi momento también lo hice. Respecto a la textura interna de tu obra, no pretendo por ahora hablar; aunque coincido con los comentarios anteriores.
La lectura de tu dilema, me inspiró algo que escribo a continuación que intitularé
AMIGO PABLO.
Yo también como tu sufrí el dilema
de quedarme o salir
y en más de una ocasión
el sueño roto
me sometió