Esta Publicidad desparece cuando te registras en el foro
Adiós tesoro
Tus dos manitas...
como un mármol muy frío...
¡que pena dejas ¡
Perfidia
Gélidas lágrimas se deslizan,
en el yermo transcurrir de mi vida,
petrificada y reseca soledad,
cauces de sangre, en mi alma herida.
Quebrada sin fondo de mí ayer,
arrojada al precipicio del desprecio,
adagios de mi triste padecer
donde paga el amor tan alto precio.
Burdas oratorias me condenan