Escena tercera
Bartolo: Traigo un hambre del demonio
Gila: ¡Ni lo menciones! Bartolo
Bartolo: ¿Lo del hambre o del demonio?
Gila: Cállate o te dejo solo
Bartolo: No Gila que me da miedo
¿Qué tal que me sale en diablo?
Gila: ¡Que ya no lo estés diciendo,
Escúchame cuando te hablo!
Y ándale date prisa
¿No ves que nos van dejando?
Bartolo: Ooh me arrugas la camisa
Pérate que estoy cansado.
Gila: Mira que te dejo solo
Si sigues con tus remilgos.
Bartolo: ¿Y si me salen los pingos?
Gila: ¡Yo te lo advertí Bartolo! (se va)
Bartolo: Gila… (La busca) Gila… (La ve a lo lejos y hace el intento de ir tras ella, pero se detiene a bostezar, busca un buen lugar, lo encuentra y se acomoda a dormir, apenas se recuesta y asoma por el otro lado Lucifer. Bartolo siente su presencia y se levanta sobresaltado, Lucifer desaparece, Bartolo vuelve a recostarse y Lucifer aparece nuevamente a sus espaldas, desapareciendo en cuanto Bartolo voltea)
Gilaaaaa, ¿Gila?, ¡Gilaaaaa! (Sale corriendo).
Escena cuarta
Lucifer: Ya verán esos pastores
Van a saber quien es quién,
Usaré las tentaciones
No llegarán a Belén.
(Al público) Ustedes fíjense bien
Ya que andan ahí de mirones,
Que del susto que les dé
Se les caerán los calzones. (Sale)
Gila: Estoy cansada y furiosa (Lucifer asoma por un extremo y festeja con ademanes)
Yo creo que ya nos perdimos.
¿En donde andará Bartolo?
Ha de estar por ahí dormido.
Lucifer: Espera mujer hermosa
¿A dónde vas tan de prisa?
Tú, la más bella rosa
¿Qué haces en esta inmundicia?
Tú adornarías mis palacios
Donde muchos te sirvieran
Entre lujos y realeza
¡Vamos mi reino te espera!
Gila: ¿Y usted quien es caballero
Que de esta manera me habla?
Lucifer: Un admirador sincero
Que solo quiere adorarla.
No merece su belleza
Humillarse ante un niñito
Usted nadará en riqueza
Su poder será infinito.
Deje ya pues el camino
A esa choza miserable,
Otro será su destino
Su esplendor será envidiable. (Sale y Gila lo sigue como hipnotizada).
Bartolo: Gilaaa, Giiilaaaaaa. (La busca por todos lados)
¡Ah que mujer tan ladina!
Ya me dejó abandonado,
De haber sabido que se iba
Me habría quedado acostado.
Lucifer: Bartolo, si tu quisieras
Podrías estar descansando
Y no entre espinas y piedras
Sino en un colchón muy blando
¿A que vas perdiendo el tiempo
A ver un desconocido?
Pasando aquí sufrimiento
Y peor, sin haber comido.
Bartolo: Pos si, tiene usté razón
Aunque no se yo quien sea,
Traigo en la panza un torzón…
Es que el hambre está muy fea.
Lucifer: Vamos, te invito a mi casa
Probarás ricos manjares
Descansarás a tus anchas
Tomarás vino por mares.
Bartolo: Descanso, vino, comida
¿Pos donde te habías metido?
Vamos ya mi buen amigo
Hay que gozar de la vida.
(Reflexionando) Perdón, no puedo aceptar
Tu propuesta generosa,
Voy a ver al niño santo
En compañía de mi esposa.
Lucifer: Olvídate de ese niño,
Y si quieres compañía (en secreto)
Diez mujeres como rosas
Te brindarán alegría.
Bartolo: Siendo así… Pues que remedio
Acepto tu invitación,
Lucifer: Vámonos que se hace tarde
Con Bartolo: ¡Pa empezar el reventón! (Salen abrazados)



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