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Tema: Poemas

  1. #1
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    Poemas

    El nombre divino del amor


    VIAJE POR EL REZO
    Si tuviera
    podríamos cambiar de religión
    meternos en un barril lleno de aceite
    aprender el lenguaje de las flores
    saber cómo se llora en marte.
    No sé cómo se fundan
    las cosas importantes como ésa.
    Y hay tantas otras cosas más
    que ignoro
    No sé cómo se evita emborracharse
    cómo sueñan el amor los sacerdotes
    por qué se suicidan
    los insectos.
    (Ahora me doy cuenta
    de que la naturaleza no estaba
    preparada para los
    inexpugnables faroles)
    No tengo religión
    pero quisiera cambiar de algo
    de verdad podríamos hacerlo
    ¿Quién inventa las cosas importantes
    Quién anda instituyendo los profetas
    Quién decidió las alas del gusano?
    ¿y el instinto de beso en los sonidos?
    No es que quiera
    cambiarme las desconocidas raíces
    Es que contigo podría hacer un viaje
    por el polen, arrojarme a un cielo
    subalterno por la boca de un sapo
    enamorado. Remontarme por el aire
    con mis párpados por únicas alas.
    Derrotar todos los dogmas de la
    arquitectura universal.
    Podríamos invitar a un ateo
    imaginario a fusilarnos con burbujas
    de sonido hasta dejarnos huecos
    como una llama.
    O hacer un viaje por el rezo. Para
    eso sería necesario que nos escondiéramos
    en un molino apretando los dientes
    para no gritar cuando la piedra nos
    enreda con la harina. Nuestras
    manos juntas serán el mismo grano
    después tal vez nos harían pan
    lingote cereal, ladrillo, altar
    del hambre y con forma de
    luna un poco amapolada
    en alguna suburbana iglesia
    nos repartirían. Tal vez nos
    tocará esa vieja, la que reza
    casi con afán. Descenderemos
    por su esófago (sabremos
    casi algo de los hormigueros)
    y veremos el corazón de la fe
    el pabilo que sostiene historias
    el pedestal de tantas guerras.
    Después, un poco como los feligreses
    saldremos del recinto sagrado
    y nos dirigiremos a los andenes
    suburbiales empujados por
    la corriente de la derrota.
    Allí habrá un túnel mucho
    más oscuro.
    La salida será lo más difícil.
    Creo que prefiero no cambiar de
    religión, quedarme con mis palomas
    y mis trasnoches de páginas.


    ALFARERO SIDERAL
    Quisiera cada gesto innumerable de las
    moscas
    cada mínimo amor de este planeta
    cada polen de arroz
    cada hormiguero
    cada lluvia que se enguanta por la tierra
    cada rayo de luna en el océano
    cada faro derretido bajo el agua
    la hondura total de las insondables cuevas
    cada beso fugaz de cada boca
    cada constelación de saliva que destella
    cada arruga dactilar
    en las piedras colosales de las cordilleras
    cada rayo cayendo cada brasa
    cada escama de ceniza cada huella
    el número total del desarrollo
    la molienda de las olas, cada ala
    cada cosa en fin para ponerla
    desnuda e infinita como harina
    en tu cuerpo y tu alma y en tus piernas
    en tu memoria hasta el éxtasis que huye
    y se agazapa
    a cada gramo cada instante de tu vida
    para que sepas el completo abecedario
    de planetas de sal y de rugidos
    de gemidos de galope y de colmena
    con que junto a tu nombre catarata
    construyo el del amor como alfarero
    sideral en esta pieza.


    ILUMINACIÓN VACÍA
    Desmantelando naranjas
    demoliendo pianos
    triturando caracoles
    como a fetos de flautas
    voy y vengo entre pies
    e iluminación vacía
    besando la íntima piel de algún espejo
    con reflejos de lenguajes diferentes
    De esta peregrinación por el aire
    de esta torre de saliva
    se pueden decir tantas cosas
    tiene tantos nombres la soledad
    Y el tuyo, el más atroz


    EMPRENDO LA TINTA
    Nunca tengo palabras en la mano
    cuando emprendo la tinta.
    Es como agitar un árbol
    para que caigan los frutos
    agazapados en mi saliva
    Y siempre cae tu nombre
    que maduro a gritos
    con la savia en pie.


    YO NO QUIERO MORIR ESTA LOCURA
    Ésta no será una depuesta golondrina
    una rendida hora de resurrección originaria
    yo no quiero morir esta locura
    no quiero callarme estos otros silencios
    ni descalzarme estas distancias
    que mojan mis pies de otras partidas
    No. quiero quedarme contigo
    hasta ti traje mis últimos zapatos
    y mi descanso definitivo.


    ESTE ÉXODO DE PALABRAS TE BUSCA
    Con cercenadas pupilas
    y voz degollada
    con el aliento encallado
    en desertados lenguajes
    este éxodo de palabras te busca
    Y recorre este desértico silencio
    como una caravana de flores y suspiros
    que se hunde en un horizonte imaginario.


    SIEMPRE HE ESTADO CONTIGO
    En este sitio donde el tiempo es otro
    uno cualquiera
    algunas imaginarias piedras
    y extraviadas voces
    y jardines de fatigadas cabelleras
    y extenuadas ventanas atrapándome
    En este sitio de ayer y de mañana
    donde hoy somos apenas una sospecha
    donde nos adivina el aire
    y nos corta las manos
    la humedad de la madera
    en este escenario
    que es el mismo de siempre
    uno de tantos
    siempre he estado contigo, amor
    ahora que te conozco


    UN GESTO DE LA PIEL O DEL ALIENTO
    Porque escribo más que nunca
    y mis manos son copiosamente
    sé que te amo
    y por tantas otras cosas
    que mi boca dice a veces. (y otras callo)
    qué duda cabe de que el amor
    es a veces, también un gesto de la piel
    o del aliento.
    pero no es sólo el hambre repartido
    ni ciertos plenilunios dolorosos
    ni cierta luminosidad de flores
    es nuestra medida
    de repente todas las raíces de la memoria
    congregadas en la imagen amada
    qué duda cabe de que te amo?!


    EL PAÍS HUNDIDO DE TUS OJOS
    Me miro constantemente a los espejos
    ahora que estoy solo
    para tener quizás algo de tus ojos
    algo tuyo, algo parecido a tus recuerdos
    Pero cuando te pienso
    no es mi rostro
    ni mi cuerpo turbio y silencioso
    el que encuentro.
    Sin embargo sé
    que cada veta de mi piel
    cada hoja de mi pelo sin pájaros
    será el país hundido de tus ojos
    cueva enterrada de despojos
    y a veces el vacío y el silencio de tus manos.


    NECESITO VERTE AUNQUE SEA EN ESTA PÁGINA
    No tengo paciencia para quedarme dormido
    los sueños revolotean asustados sin posarse
    mejor prendo la luz, enciendo mi garganta
    necesito verte aunque sea en esta página.


    SÉ QUE HAY UN RÍO COMO UN PUMA DERRETIDO
    Yo no conozco esta tierra
    he visto su retrato verde en los mapas
    sé que hay un río como un puma derretido
    que se echa constantemente en el mar.
    He visto de pasada algunas casas
    algunas esbeltas palmeras, unos faros
    unas calles que son siempre las mismas
    Tanta gente que no es extranjera
    se diría que la memoria
    les creció aquí como los frutos
    de una planta cualquiera
    Ya no me asustan las ciudades como ésta
    No me importa dónde tienen la mirada
    no tengo miedo de sus policías
    y hasta me dan un poco de ternura
    sus escuelas y sus hospitales.
    yo no conozco esta ciudad de nadies
    Pero hay otra que tampoco conocía
    donde andaban retrasados mis recuerdos
    esperando que yo los recogiera.
    Amor, yo te encontré en una ciudad
    ya no le tengo miedo a estas ciudades
    y me parece que no voy a volver a decir
    ni la palabra nunca ni la palabra nadie.


    MI LLAGA DE CAMINOS
    Rindo la poesía, depongo mi costra
    de horizontes, mi llaga de caminos
    aprendo tu nombre y descubro
    que siempre he tenido boca.


    MI CORAZÓN HIZO AGUA
    Para contarte esta historia hijo mío
    tendría que esperar que te cuelgue
    la mirada
    que llevaras algunos olvidos
    algunas puertas cerradas en el alma
    No puedo imaginarme tu cabeza
    tu mano que tendría algo de mapa
    tu estatura tu voz un poco llena
    de las cosas que llevaras clavadas.
    Elegiríamos un árbol una piedra
    sería tal vez una mañana
    nos sentaríamos como dos cosas viejas
    dejando que el silencio nos hablara.
    Tiraríamos pedradas sin destino
    hablaríamos de las nubes o del viento
    —esas nubes sí las imagino—
    yo olvidaría hablarte de estos versos.
    ¿Cómo decirte que llevamos algo roto
    que el amor a veces se disipa
    que se secan las manos y los ojos
    que todo lo invade la ceniza?
    Cómo habría de explicarte cada noche
    cada foto cada muerte de memoria
    explicarte que me fui sin donde
    a cambiarme de zapatos y de historia
    Cómo explicarte que mi corazón hizo agua
    que le entró la noche hasta el hastío
    Tiraría tal vez otras pedradas
    Miraría a los ojos al vacío.
    Y después te lo diría todo
    de una sola llave de una sola agua
    te abriría mi corazón de lodo
    y te daría a beber todas mis lámparas.
    Te diría su nombre de casi catarata
    te contaría sus ojos de panales
    y usaría palabras no estrenadas
    para contarte su alma de trigales.
    Yo no sé dónde está ese árbol protegiendo
    el primer día de nuestras raíces
    el momento de mirarnos a un espejo
    sin buscar ni frases ni matices.
    Ese día tal vez un poco ronco
    te pediría inaugurar ciertos olvidos:
    Cambiar el nombre obligatorio
    del padre por el de un amigo.
    Ahora ya zarpo de esta historia
    para no anticiparme a mi memoria
    y a mis pasos, antes del camino.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  2. #2
    LA CINTURA DEL SILENCIO
    Mi garganta aprieta
    La cintura del silencio
    como una espada rota
    como un perro muerto
    Ya no puedo esconderme
    del asedio del espejo
    debo poner sobre la mesa
    los antes y los lejos


    QUE EL AMOR NO APRENDA A TENER ASCO
    Voy a escribir un verso con la palabra caca
    el amor me lo indulta con una flor mojada
    Pero para darte mi vida hecha poema
    debo poner en él también las cosas muertas
    Es la única manera de guardarnos
    de que el amor no aprenda a tener asco
    He escrito un verso con una palabra muerta
    he dejado al silencio detrás de la puerta
    Y ya no necesito escribir otras palabras macabras
    una sola nos basta como una lámpara
    Podemos ya indemnes caminar entre los pastos
    inmunes al silencio con florecidos pasos.
    Y echar este verso a la basura
    con el aliento limpio de gaviota y altura.


    ESTATUA DE MUJER
    Tú, toda fulgor
    cuerpo de totales melodías
    mirada de canción
    olor de fruta improvisada
    estatua del amor,
    yo con los ojos en voz alta
    un poco de carbón
    como un barco que te atraca,
    sonreímos los dos.


    LA HEBRA DE RELÁMPAGO
    Me estaba peinando ante el espejo
    y como un pez, sospechado entre la sumersión
    y la espesura, una cana brilló su hebra de
    relámpago.
    Empecé a deletrear mechones hasta tenerla
    firmemente entre mi pulgar y mi índice.
    Cuando ya estaba por dar el tirón suicida,
    me detuve. Decidí no cambiar de nombre,
    no empezar una careta minuciosa. Decidí
    no ser otra persona.


    ALTA MAR DE PÁGINAS
    I
    travesía, a verso traviesa
    a recuerdo traviesa

    II
    A noche traviesa
    como un oscuro jinete
    A verso traviesa
    como un ciego demente
    Alta mar de páginas
    marejada en las sienes
    pleniluna tu cara
    y tu distancia llueve.


    EL RITO DE AMARTE QUE ME ARRASTRA
    A veces me despierta una amapola
    a veces me horada una campana
    a veces me lava la cara una ventana
    y otras veces me encierra entre sus páginas la aurora
    Yo no tengo la conducta preparada
    de los ríos de estiradas cicatrices
    A veces soy (voy) la nieve que se derrite
    y otras veces me quedo hecho montaña
    A veces me ilumina una naranja
    o me convence con rincones la tiniebla
    y ando buscándome entre la niebla
    hasta que una flauta inesperada me apuñala
    Pero de todas mis conductas planetarias
    de mi espesa diversidad de selva
    hay una constante y siempre nueva
    el rito de amarte que me arrastra
    por flores y por piedras y palabras
    por los mismos nombres de la tierra
    y en cada cosa se renueva
    como mil tardes diferentes en el agua.


    EL RINCÓN MÁS LÚGUBRE DEL MIEDO
    Esta noche es toda de pupila
    es mi mínima estatura que rebota
    contra el parche celeste que me azota
    me desangra me pisa y me destila
    El silencio me acorrala y me vigila
    y el vacío con desenfrenada bota
    me pisa la garganta rota
    y me arroja a una lágrima y me exila
    Al rincón más lúgubre del miedo.
    Mis ojos se caen derretidos
    mis manos se evaporan y me traicionan
    y la tiniebla me escarba con candente dedo
    el silencio me clava un implacable alarido
    Y todo se va. Sólo las ratas se demoran.


    EL AMOR ES IGUAL A SU SOSPECHA
    Antes estaba hecho de peligros
    veía con bastón como un murciélago
    y andaba con actitud cavernosa
    ensuciando con mi sonido la mañana.
    No sé cómo pero de repente
    habías estado siempre en algún sitio
    Y llegaste y sin preguntarme un solo pájaro
    me lavaste las cuevas de mi cara
    me llevaste de la mano hasta un espejo
    y dibujaste un dios que sonreía.
    no me importa ya quién soy ni quién he
    muerto
    así está bien, los nombres se acomodan
    el amor es igual a su sospecha
    porque tú te pareces a mis sueños.
    Ahora hasta las moscas se me atreven
    y hasta veo correr por la mañana
    al aire enamorado del sonido
    haciendo el amor con las abejas.
    Así está bien, ya puedo mirar a cada gato
    sin que huya incendiado de mis ojos
    y paso por los hondos cementerios
    sin ver otras cosas que jardines
    Así está bien, amor, gracias por mí.


    UNA SÁBANA CONSAGRADA
    No quiero apurar estos cuadernos
    Son la medida preparada de mi historia
    Cada página que paso es una despedida
    una sábana consagrada
    donde hemos estado juntos.
    Conozco el dolor de abandonar habitaciones
    que no serán nunca las mismas.
    No quiero terminar estos cuadernos.
    no quiero conocer toda la tierra.
    quiero siempre una isla de sorpresas
    una flor aún de raza súbita imprevista
    para ponerla bien temprano al lado tuyo
    en tu almohada tal vez y despertarte.
    No quiero apurar estos cuadernos.
    Pero tengo tanto que decirte
    tanto tengo para recuperarnos.
    No importan todas las cosas desconocidas
    lo que no hemos hecho estando juntos
    Basta que estemos de la mano
    todo es posible y suficiente
    Pero no quiero terminar estos cuadernos.


    QUIERO HUIR DE TODO, ESO ES TODO
    No busco por la geografía del poema
    una palabra especial como una mina
    no quiero fundar una ciudad de palomas
    no quiero establecer la boca del silencio
    Quiero huir de todo, eso es todo
    y esconderme con tu nombre en una ceguera
    inexpugnable
    y dormir allí para soñarnos.


    EMPAPADO DE TINIEBLAS
    Como, me lavo las manos
    sonrío desde algunos reflejos
    acomodo páginas y escondo
    algunas fotos en cajones terribles
    Voy a irremediables sitios
    y vuelvo empapado de tinieblas
    y me arrojo de boca a estos renglones.
    Todo lo que hago tiene tu ausencia.


    MORTALMENTE VIVO
    Es de nuevo la hora de mis manos
    solas como alas en un continente olvidado
    es de nuevo la hora de mis horas
    como un viento herido por ruinas y restos de
    batalla
    Es de nuevo la tristeza esa de ser y de morir
    de amar mortalmente vivo, de reír al galope
    con la lengua en llamarada
    goteando pájaros y arreciando muerte
    escupiendo ventanas
    y leyendo epitafios con los dedos
    Es ésa la hora
    la de no haber sido eterno
    la hora de que dios nunca haya sido posible
    hora de palomas que se suicidan
    hora de música precipitándose por
    una cornisa con un ramo de olvido
    entre los dientes
    pero yo absurdamente crepitante
    entre el carbón que huye
    río como un molino
    porque estoy enamorado
    y seré más allá de todas las derrotas
    para envenenar con una lámpara
    el telar tenebroso del silencio.


    LA LLAMARADA DEL SILENCIO
    La soledad estaba sola y soñó.
    soñó que sueño
    y en el sueño soñó que canto
    y en el canto fue el aire
    el aire estuvo enfermo de los mismos sueños
    Y se volvió corazón
    corazones
    miríadas de corazones
    y en uno se enfrió la llamarada del silencio
    y entonces, tierra
    y la tierra soñó y cantó
    y raíces
    y rosas
    y tú y yo
    que no sabíamos
    que la soledad había estado sola
    y que necesitábamos venir,
    haber llegado
    y soñamos
    sin manzanas
    y entonces dios había sido
    para que la soledad nunca hubiese
    estado sola.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  3. #3
    UNA LÁMPARA PARA ENCONTRARTE
    No me damos pena
    No nos sufro
    Llevo esta partida
    como una lámpara
    para encontrarte cuando yo sea conmigo
    y nosotros.


    TUMBAS EN MARCHA
    Porque este avión emergerá del vino
    como una uva que salta de la tierra
    hecha llamarada
    o silencio de la palabra palabra
    Porque este avión me arrancará los
    ojos y ese turbio manojo de pasillos
    por donde goteamos tumbas en marcha
    me busca la garganta como un abismo
    empedernido, me pisotea la saliva me
    machaca el sonido de polen creciendo, porque
    escribimos muchas veces
    la palabra paloma.
    Debo volver a buscarme
    a recogerme entre las cosas sencillas
    entre el amor que no aprieta
    los puños ni muerde la mirada
    para no esconderse detrás del ocaso.
    Ojalá me hayamos esperado.


    ATADO DEL SILENCIO
    Cerraré los ojos para salir de esta casa
    Me llevarás de tu mano
    candentemente (ciego)
    hasta la puerta
    atado del silencio
    al ruido mínimo de las cosas del día
    No quiero morir de esta partida
    no quiero verme ni oírme partir.


    EL LAGO DE TU IMAGEN
    Estoy vivo a patadas a mordiscos a párpado
    a gritos a espina desaforada
    y raíz al galope.
    Catarata de pétalos
    desbocada marea
    alas y tajos en un solo vuelo
    Y de repente como el torrente brioso
    me anudo al lago de tu imagen
    y soy paz.
    Es el amor,
    Estoy enamorado.


    ABASTECIDO DE LÁGRIMAS
    Habré necesitado estar triste
    estoy abastecido de lágrimas
    hace tanto frío fuera de estas fotografías.
    Partiendo mi alma quedó enganchada;
    como un tejido
    mi sangre de madeja
    y se ha ido deshilachando en un
    reguero mortal.


    CON EL ALMA ACUMULADA EN UN SUSPIRO
    Con frío de animal herido
    con dolor de herida enfriada
    me voy goteando tiempo
    como una gangrena.
    con el alma acumulada en un suspiro
    con la lengua de pétalo cortado
    Mis ojos son el patíbulo
    de mi memoria
    el día entra y arrasa
    quema y a muerte muerde ahuyenta
    y azuza
    Las mariposas se están volviendo tajos
    mi cuerpo ya no tiene nada azul
    es que me estoy yendo
    y el amor es puñalada
    y duele.
    No sé realmente por qué estoy no llorando.


    SUEÑOS DE DEMENTE
    Te llamé por teléfono.
    era el silencio en punto de tu ausencia
    en mi pieza sin tiempo
    Te llamé con insistencia
    la llamada se extendía por el aire
    la llamada sin respuesta
    como un grito agonizante
    inundaba el vacío callado de tu casa
    y sonaba tristemente a nadie
    Colgué. hice otra llamada
    la misma cruenta voz que se partía
    la misma temblorosa campanada
    Me pareció que tenía algo de risa
    recorrí en mi memoria todo el ámbito
    un silencio sonoro que dolía
    Volví a cortar. Estoy pensando
    ahora en los venarios corredores, en la puerta
    en los discos quietos y callados.
    en la paz tranquila de la mesa
    en el pasillo aortal que se derrama
    y que pasa delante de tu pieza
    Al pasar me fijo en la ventana
    Tu mundo de misterios escondidos
    y me siento de recuerdos en tu cama
    Se me sube a los ojos el vacío
    se encarama tenaz a mi garganta
    me siento encerrado en el delirio
    Ahora pienso y se me anega el alma
    que tal vez cuando te llame nuevamente
    me responderá el silencio de tu casa
    Y mañana y después al día siguiente
    y también después de una semana
    y otra más y después ya para siempre
    Hasta que yo sepa de verdad qué pasa
    : que sólo existes en mis sueños de demente.


    LA NOCHE QUE NOS DESENVAINAMOS
    No he lavado la ropa que tenía
    la noche que nos desenvainamos
    y desnudos como la miel que cae
    de los higos maduros a la siesta,
    nos anudamos acuáticamente
    como dos lagos o dos gotas de agua
    que se juntan innumerablemente.
    No voy a lavar esa camisa.


    ESTOY ESCRIBIENDO TU NOMBRE
    En esta noche aquí en esta ciudad
    hoy, cualquier día un cualquier nunca
    en esta ninguna parte rescatada
    yo: este nadie de cosas y almanaques
    de resecadas rosas y poemas volados
    aquí en esta ciudad yo ahora
    estoy escribiendo tu nombre
    con dedos de niebla
    roto contra el aire encallado
    en la noche triste y sola de esta ciudad
    donde hay tantos que tal vez recogen
    su memoria, su alma, su tristeza
    para llevársela luego a algún poema oscuro
    en una ciudad cualquiera, solos.


    LAS ANCLAS DE TODO MI DESTINO
    I
    Que estas puertas de llegar
    sean las de partir
    si no encuentras tu vida
    en mi sendero,
    si tu memoria me renuncia
    si tu amor
    se descalza de mi nombre.

    II
    Tú mujer,
    tú amiga, luz,
    tripulación total de mis espigas,
    tesoro en llamas en la boca
    de la madrugada
    tienes las llaves y el timón de mi vida,
    las anclas de todo mi destino.
    Eso te lo doy. Como una mano,
    como una manzana.
    Pero no debes tropezar
    con mis pies.
    No te sientas encerrada
    en mi libertad
    que te regalo.
    Quiero ser tu camino
    no tu calvario.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  4. #4
    CLARIDAD HECHA PAN
    Está visto
    Está sabido que
    Está sido que yo
    Está vivido que yo nunca
    Hubiera sido uno
    de esos solemnes o terribles señores
    con anteojos y joroba.
    De esos que se mueven por
    sus bibliotecas con la familiaridad
    de un pez solo en su escueta pecera.
    A veces creo que tienen algo de
    dromedario, que guardan litros
    de páginas en la joroba de la espalda
    y las de los dedos. Los infaltables juanetes.
    Porque casi todos tienen cabeza
    pequeña, tal vez para tener los ojos
    más juntos, —la nariz no es importante—
    nunca se muerden la boca; y las orejas
    a veces son alas deterioradas, grandes
    como paraguas, a veces un poco chamuscadas
    y otras veces se les caen por el mismo
    camino de la calva.
    No sé si hay alguno que se coma
    las uñas, ancestros de roedor no les faltan.
    Algunos chupan de la pipa con invertida
    frustración de flautistas y oyen una
    inédita música con los catacúmbicos bronquios.
    (espero que no hayan leído nunca
    la palabra catacúmbicos) ¡Qué volutas
    de abortadas melodías!
    Asunto corbatas = me abstengo;
    casi todos la tienen sucia y otros la dejan
    para marcar una página remota, donde
    el torturado trapo convive
    con las migas de un irrecuperable
    sandwich. (quién sabe cuánta
    sombra ha recorrido).
    No! definitivamente,
    porque yo no dejo migas
    ni tengo orejas migratorias
    porque sólo me como las uñas
    cuando espero en las estaciones ferroviarias;
    porque no sé nadar como el
    alegórico pez
    ni soporto el olor satánico de los
    libros añejos,
    porque entre una flauta y una
    pipa prefiero una guitarra
    y mucho más soplar en la caña
    innumerable de tu aliento
    y porque no uso tiradores,
    (olvidemos la boca que yo también
    me muerdo cuando quiero
    imaginarte)
    porque mi única joroba es un
    dolor de caminos
    y no recuerdo cuánto leo, sino tus
    cartas,
    por todo eso y un montón de otras
    razones, no soy uno
    de esos solemnes o terribles señores.
    Además, si lo fuera,
    cómo hubiera hecho para darme
    cuenta cuando pasabas y tenías
    la boca encinta de palomas.
    No! definitivamente no lo soy.
    Y si lo fuera
    me cortaría las manos y la boca
    y trituraría mis dientes
    y después me escondería
    con esa sucia corbata confundido
    entre las migas
    por haberte amado
    y profanado con derrota y otoño
    tu cuerpo de claridad
    hecha pan.


    MARES ANUDADOS
    Quisiera que fueras sucia alguna vez
    con el olor bullicioso de los rinocerontes
    que en ti habitaran
    duendes diminutos
    una constelación de piojos
    labriegos y mineros de tu pelo
    y de tu piel
    ellos me podrían contar de su amor planetario
    de los hormigueros luminosos
    de las madrigueras amadas
    donde mi lengua no puede envainarse
    y pasa a veces como un glaciar quemante
    como un mar al galope.
    Ellos me podrían decir las diminutas rosas
    las quebradas los terribles
    cañones de tus huellas dactilares
    los aljibes insondables de tus poros
    ellos conocerían los remotos senderos
    las vertientes los guijarros
    las olas enterradas de tu pecho
    tus pezones como cúpulas sagradas
    sagrados como templos
    todos los jardines
    cada cementerio.
    ellos acamparían bajo el trébol
    fresco
    el que crece en la desembocadura
    de tu cuerpo continental
    ellos ordenarían
    tras nuestras enamoradas batallas
    los húmedos minerales de la savia tibia
    las herramientas exhaustas del amor.
    Quisiera recorrerte
    como una lagartija
    esconderme bajo cada piedra
    mirarnos a los dos
    crepitando como mares anudados
    y ser a veces mar
    y a veces caracol.


    VELAS PARA AGRANDAR LA OSCURIDAD
    He apagado todas las lejanías
    he decidido que estás aquí conmigo
    detrás de alguna puerta,
    lavándote la cara
    amasando un trago de ventanas en un
    papel, o bebiendo un chorro de mariposas
    en alguno de tus libros amarillos.
    He decidido que la soledad no nos cabe
    Somos demasiado para los enjutos territorios
    de la nada.
    Y si alguien no lo cree puede leer
    en los legajos de la primavera sobre nuestro
    encuentro desde los parietales de la tierra
    de nuestra insobornable brújula de equinoccios
    Sí! Estás comprando el pan para nuestro desayuno
    Un par de velas para agrandar la oscuridad
    ese esmalte multicolor para pintarnos camelias
    en los brazos y hacer el amor como las enredaderas.
    No encuentro la nota que me escribiste
    mientras dormía
    Te habrás olvidado de dejarla.
    No importa, sé que la has escrito y que
    decías que volvías en seguida, que no
    querías despertarme.
    Ahora me voy a meter al baño
    voy a demorar un poco para darte
    tiempo de volver e irte otra vez.
    Me gusta tu forma de estar
    tu presencia vacía, llena de sospechas
    tu ausencia habitada,
    tus constantes salidas.
    Ah! espero que no olvides traerme
    el bloc de cartas y los sobres.
    No puedo estar sin escribirte cada día.


    NOCTURNO PEDESTAL (ADULTERIO)
    No te quiero más le he dicho
    y una andanada de dedos aullantes
    me han empujado contra la pared
    oscura de los mínimos delitos
    Pero si hubiera decidido hacer
    de mi vida otro instrumento de culto
    pavoroso, ir a la guerra tal vez,
    hacerme sacerdote empasillado en
    conventos insondables, dedicarme a la
    sonrisa, sacarle fotografías a la muerte
    profesionalizarme en un espejismo
    cualquiera, entonces tal vez
    escogerían mi nombre entre palabras lustrosas
    y desde el héroe al santo desde el mártir
    al mentiroso acomodarían mi pedestal de nácar.
    Pero el amor es mi bandera mi altar
    mi alquimia mi pincel. Por eso soy un
    delincuente.


    ORDEN DE PALOMAS
    Entre acordes esparcidos por
    el aire, vuelan, giran locamente
    algunas palomas suburbanas
    Me parece tan justo que estén
    navegando en el cielo de esta
    mañana que no imagino
    dónde viven por la noche.
    De la iglesia abierta emanan
    ráfagas de música
    el aceite melodioso del órgano.
    los árboles enjuagan en la música
    sus crispadas cabelleras.
    yo camino plaza abajo.
    Quién sabe si alguien se pregunta
    qué hago pasando por aquí,
    quién soy, de qué huyo,
    en qué colchón de quién sabe
    qué historia voy a revolcarme.
    No, hay demasiadas alas en
    el mediodía. Yo y cada cual
    somos parte de la casualidad
    O de un aglomerado manojo
    de indescifrables voluntades.
    ¿Quién indaga un profetizado
    orden de las palomas,
    el justo cántico que se derrama
    los dedos del organista
    el culpable arrodillado
    el pisoteado cigarrillo del asesino
    nocturno?
    No nadie se pregunta por mí.
    A quién le importa saber adónde voy.
    Y, después de todo,
    ¿adónde voy?
    Tal vez ni siquiera estoy pasando por aquí
    Ni siquiera aquí. Ni.


    NAVE PARA TODOS LOS DILUVIOS
    Como un desaforado labriego
    enterré mis palas en los surcos
    de este cuaderno.
    He ido despejando el cardo
    peinando la tierra
    la encía fecunda
    la cabellera vacía
    soplando en la fragua del delirio
    hasta hacer saltar la espiga.
    Éste es mi pan
    mi harina enamorada
    mi sudor de anhelos que te buscan
    mujer ecuatorial
    templo definitivo
    altar de la fertilidad
    A veces el silencio
    a veces ciertas fotos viejas
    arqueológicos naufragios
    como sarmientos
    mordían el arado infatigable
    de mi lengua.
    Esta siembra insucumbible
    no teme la agresión de la pezuña
    pueden invadirla los dientes del olvido
    puede intentarla el fuego y el rumbo
    lóbrego del pus
    no hay silencio para el verso escrito
    si ha pasado por tus ojos
    por la siega de tu mente
    por la molienda vigilante de tu alma.
    Yo no quiero tener nombre de poeta
    prefiero llamarme jardinero
    pastor de rosas
    timonel de savia
    No hay en estas húmedas colinas
    de papel, una sola piedra de aridez,
    El sumergido mineral es todo de campanas.
    No hay un solo fusil bajo la tierra
    porque éste es mi prado de amor
    mi arsenal de palomas
    para tus ojos y tu sonrisa.
    Ahora bien, mi pequeño horizonte
    Amiga de mis horas lejanas
    Es posible que los cuervos
    del tiempo, los gusanos
    tenebrosos que a veces
    tenemos en el subsuelo de nuestra
    memoria, pasen
    a dimitirnos, a esparcirnos, a disipar
    la semilla a barrernos con uñas
    de huracán enfurecido.
    Es posible que se desaten de
    lejanas cumbres, desde destejida
    nieve de recuerdos, algunos rostros
    que traemos puestos, y que el agua
    turbia del hastío alague nuestros
    campos de besos y de veneración
    trasnochada. Por ésas y por todas
    las otras muertes posibles que
    podrían sumergirnos yo quiero
    dejar un dolmen eterno
    para todas las expediciones
    para todos los testimonios
    para obligar los astros perezosos;
    y ese monumento indemolible
    lleva nuestros nombres y el del amor
    en este cuaderno que es una
    nave para todos los diluvios.
    Así, tal vez para siempre
    el talón de la atmósfera
    será una lámpara custodia
    para que no se nos echen encima
    las escobas de la nada y nos sumerjan.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  5. #5
    SER POETA ES MUY FÁCIL
    Ser poeta es muy fácil
    hace falta una distancia
    una imagen que a veces
    confundimos con la almohada
    Hacen falta muchos besos
    en la boca solitaria
    y el silencio desnudo
    acostado en nuestra cama
    Es aún mucho más fácil
    si se posa en la ventana
    una paloma perdida
    o una trémula guitarra
    Se necesita una hoja
    que se parezca a una sábana
    y después cerrar los ojos
    y arrojarlos en el alma
    Y empezar a dibujar
    con silencios o palabras
    los caminos de los dedos
    por el cuerpo que nos falta
    Hay que estar enamorado
    por eso hay pocos poetas
    la poesía no se atrapa
    con ávida red de letras
    Hace falta algo de rezo
    vivir con el sueño alerta
    llorar al ver una rosa
    y andar desnudo en la guerra
    Si esto no da resultado
    se compra un libro cualquiera
    la poesía está en los ojos
    del que pasa a recogerla


    EL SAGRARIO DE MIS NOCHES SOLAS
    Déjame haberte dicho cada cosa
    cada terrón clamoroso de esta tierra
    tu imagen fue mi guía en el trayecto
    y mis pies vocación de primavera
    Has explorado cada grieta de mi pecho
    cada válvula cada seña de mis venas
    sabes mis palomas, sabes mis espejos
    sabes tu retrato cuando eres la ausencia.
    Todo te lo dejo como un sagrado diagrama
    para que viajes tus ojos por mis sueños
    para que en la primera estrella de tu ventana
    encuentres junto al tuyo mi deseo.
    Éste es el sagrario de mis noches solas
    guarda en él tus ojos y si quieres tu alma
    echa a volar los hondos ríos de tu boca
    o agrega las tuyas a estas alas,
    si no basta mi miope fantasía
    para los paisajes suntuosos de tu entraña.
    Ésta es toda, amor, la geografía
    de mi mente un poco enmarañada
    Te lo doy como a un país como a esa isla
    como a esa mano o también esa manzana
    Te lo doy como te doy mi vida
    como en esa canción que te gustaba


    ITINERARIO DE MIS MANOS
    He llegado a la cima de mi boca
    a la cúspide de mi insomne empresa
    he trepado al final de este cuaderno
    con las redes ávidas y con el sueño alerta.
    Si ahora puedo echar al fuego
    todas mis guitarras y ver cómo se queman
    y vuelvo a empezar la golondrina
    por aquella primera primavera
    Es que este itinerario de mis manos
    siguió sin perderse su avisada estrella.
    Tengo otro desierto que emprender para tus ojos
    otro mapa de páginas y estepas
    para construirle nidos a tus pestañas
    y a tu corazón una extensa madriguera.


    ESTE AMOR CALIENTE
    Gracias por mi alma desnuda
    por mi mente con fuentes
    donde surgen lagartos de diamante
    Que hacen el amor como suicidas
    hasta evaporarse
    Gracias por este dolor
    insoportable por esta dulzura
    incandescente
    Gracias por poder volar
    como un demente
    con los pies atados
    y los ojos pisoteados por la gente
    Gracias por la palabra gracias
    por este amor caliente
    por este cuerpo mío
    de praderas enamoradas
    Gracias por poder pensarte
    por poder creerte
    por imaginarte
    con locura candente
    por besar el aire
    o arrancar estrellas
    o explotar en mil avispas
    de repente.
    Gracias hembra constelada
    por tus abismos de amor
    que me perduran
    Gracias por tu boca sin fronteras
    habitada
    Gracias por tu aliento donde viven
    mil planetas
    Gracias por tu mirada
    innumerable, incontenible
    que todo lo bebe
    como una infinita ciénaga
    Gracias por estar locos
    por poder descalzarnos
    los dos juntos
    para entrar a un templo
    donde entran solamente
    a casarse las estrellas.
    Gracias por mi alma desnuda
    ¿cómo podría si no
    decir cosas como ésta?
    Usando ademanes de poesía
    con mis torpes manos de madera.


    ME GUSTA VERTE PASAR
    Me gusta verte pasar
    decidiendo el espacio con tu cuerpo
    derramando nadas que no eres
    hiriendo a muerte al tiempo
    con tu sonrisa inagotable
    Me gusta verte pasar
    decididamente no hay nada
    que me guste más
    Ver tu pelo a chorros que lame
    el espacio. Verte
    elegir la silla donde te vas a sentar
    o buscar un libro cualquiera.
    y no es por ninguna de estas razones
    que me gusta verte pasar
    Es sólo que me gusta verte
    saber que estás viva
    contenerte con mis ojos lanzados
    insaciablemente hacia ti.


    AMULETO
    He hablado con el reloj de las medidas
    con el fogonero de todos los tamaños
    con el chofer de las dimensiones absolutas
    Él me ha dado un brebaje de ocultarnos
    un talismán de desaparición de hacernos aire
    una medalla para ser como queramos.
    Así podremos irnos a vivir bajo los hongos
    a edificar un palacio entre las alas del trébol
    a enseñar un Dios cualquiera a las hormigas
    a que los besos nunca sean más pequeños
    a tener miedo de las gigantescas cucarachas
    podremos domar una luciérnaga
    y luciernagar como jinetes de una lámpara
    podremos domesticar al terremoto
    y hacer temblar la tierra con tu orgasmo
    haremos el amor como dos gotas
    que se juntan en un beso innumerable
    sobre el terciopelo infinitesimal de las corolas.
    Y después cansados de ocultarnos
    podremos frotar nuestro amuleto
    y saltar como relámpagos que emergen
    y tapar el sol con nuestros cuerpos.


    ¿CÓMO NO AMARTE EN UN DÍA COMO ÉSTE?
    El sol se ha subido a su púlpito
    celeste y derrama su discurso de luz
    sobre la tierra
    Hay pájaros anclados en el aire
    tembloroso de la mañana
    Cómo no tener yo también algo de flor
    cómo no amarte en un día como éste
    Cómo no haberte escrito estos jardines
    a pesar del atuendo ceniciento
    de este día,
    si tengo tu recuerdo en mediodía
    izado en el cenit de mi alma?


    INSTINTO DE SISMO
    Era la inmovilidad total, la nada
    el silencio inmemorial, todo infinito
    de repente un temblor, un párpado, un ala
    la soledad que estallaba en un latido
    Tal vez dios no ha empezado todavía
    Yo sé sólo de espigas y raíces.
    sé de mis cuadernos y de tu poesía
    de lo que te digo y lo que tú me dices.
    Pero a veces pienso que llevamos
    en el alma un instinto de sismo
    que acarreamos la raíz de los relámpagos
    el ovario primordial de los destinos.
    Y se me ocurre que dios es la burbuja
    el equívoco de la inmensidad desolada
    que de repente se levanta y desoculta
    como el amor que hasta el encuentro nos buscaba.
    La eternidad la entiendo por delante
    por detrás es un desierto que atropella
    pienso en el extravío que nos precedía
    como una jauría de rostros y de puertas
    Y me parece haber tenido acceso
    por tu boca a la ruta profética
    a mi primer pie y a mi primera huella
    Y con todos mis insomnios en suspenso
    me parece que en ti dios se cumpliera.


    SILENCIOS ELEGIDOS
    No sé qué silencio usar
    para hacer el monumento del sonido
    tal vez el fragor de las cascadas
    en las vísceras del hielo contenido
    tal vez el del zumbido
    derramado
    de un caracol triturado, hecho añicos
    o el silencio que queda en los abismos
    después que cae un pájaro herido.
    Puedo usar el silencio de los astros,
    que se apagan en la carne de los siglos
    —no quiero el silencio que sucede
    a las balas de ningún suicidio—
    puedo usar el sonido de tu boca
    cuando en un beso infinito nos hundimos
    o el silencio del silencio cuando saltan
    por el aire los desollados ruidos
    de la ciudad que se debate en mi ventana.
    Hay otros sonidos de martirio
    que dejan silencios mucho más dolorosos
    esas trompetas con que nos derretimos
    volando como evaporados pozos.
    Ya elegiré bien con cuidado los ladrillos
    de mi torre para construir la anatomía
    de la música donde tú y yo vivimos.
    Ahora me preocupa el pedestal
    la base donde quedará erigido
    la palabra que diré para ofrecértelo
    Porque de tantos silencios elegidos
    si digo el término equivocado
    podría derrumbarse mi obelisco.
    ¡Creo que he encontrado el material más adecuado!
    es el silencio de la palabra olvido.
    Ahora puedo cantar ¡canta conmigo!
    el monumento cantará callado.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  6. #6
    ¿QUIÉN VIENE A DARME DE ALTA LA SOLEDAD?
    ¿Quién apaga la tiniebla
    quién me lava estos rincones
    quién me enseña algún idioma
    que no tenga la palabra silencio
    Quién viene a darme de alta la soledad
    A decirme que me vaya a una guitarra
    Quién viene a mostrarme una paloma
    a decirme que he nacido
    A enseñarme a pronunciar tu nombre
    con mis manos
    Quién viene a decirme que no soy
    un delito
    Quién me indulta de todos los perdones
    quién me dice que estoy vivo
    Quién me dice que mis pies hacen caminos
    Quién me dice que me llamo
    número siempre
    quién me paloma
    quién me cambia por un beso
    la palabra Dios?


    SOLES SUMERGIDOS
    A veces no entiendo los huevos
    esos soles animales sumergidos
    en una placenta de tiza
    No entiendo sus ovalados silencios
    se parecen tanto al silencio
    todo lo que son lo son por dentro.
    De verdad no los entiendo
    No sé por qué no salen volando
    por qué no se van de un suspiro
    al firmamento
    Ahora que pienso,
    tal vez están volando por adentro
    Tal vez lo que me pasa
    es que quisiera ser huevo
    brillar en la penumbra,
    acumular mis cielos
    E irme volando hacia dentro
    hacia ser cada vez, mucho más,
    infinitamente pequeño.


    O PEOR AÚN
    Nunca querré parecerme a una papa
    no tener dedos
    ni tener lengua
    No sé siquiera de qué lado de sus
    ninguna parte mira
    si tiene boca,
    sólo un nido de ombligos
    no, no quiero transformarme en papa
    Siempre he odiado los tenedores
    y no soportaría tener que odiarlos más
    y sobre todo
    no soportaría que me comiera
    cualquiera que no fueras tú
    y a pesar de que querría viajar
    por tus entrañas;
    tal vez, si tú me tuvieras
    en tu plato, no tendrías apetito
    o te llamarían por teléfono
    o podrías incluso no comerme todo
    o peor aún no darte cuenta
    de que era yo


    PRINCESA BOREAL
    Para adornarte con diamantes
    que respiren
    con piedras de viva transparencia
    como a la reina de todas las edades
    emperatriz galáctica
    yo elijo temblorosas gotas
    de agua o de saliva
    y a veces de lágrimas
    un poco opalescentes.
    Busco por los ríos
    infartados de la noche
    por los lagos insondables del silencio
    por las olas del tiempo sin llaves
    y esparzo por tu cuerpo
    de continente y de peligro
    esas frutas sin nombre
    esas maduras estrellas animales.
    Así te quiero a veces
    mojada y temblorosa
    como un mar malherido
    que tirita y se deshoja
    Algo antártico en el fondo de tus huesos
    un poco de cal de luz dormida, adormecida
    de miedo a las ventanas solas
    Un poco de rincón en tus pupilas
    mojada y entregada
    entre el aire y la sábana
    que te sostienen
    como una voraz corola.
    Por quererte,
    te quiero de mil formas
    pero a veces quiero hacer
    caminos
    y como tendiendo entre las estrellas
    al azar algunos hilos
    con astronómico delirio
    trazo rumbos de besos por la tibieza
    de tu cuerpo infinito
    y dejo los pasos de mi lengua
    con pisadas de esmeraldas
    de diamantes latiendo
    de ópalos y perlas
    y así condecorada
    con el agua primaria de mi boca
    con el sudor que emerge
    de mi carne espolar que te tripula
    con algunas lágrimas
    que son parte del rito que nos vive
    parte de esta vertiginosa locura
    te dejo hecha de cielo
    princesa boreal collar de aurora
    mojada con el agua
    enamorada de la hondura.


    LOS PÉTALOS DE LA POESÍA
    Como las primeras hojas del otoño
    jugando a haber sido mariposas
    los pétalos de la poesía planean
    Y caen a mi corazón.
    Allí reposan, y se hunden
    por densos hormigueros
    y recorren mil vetas laboriosas
    relámpagos de hondura que las llevan
    hasta una desembocadura de rosas
    Yo andaba como un túnel escapándose
    tenía la mirada fragorosa
    Se han volado de mí aquellos acechos
    se han volado con tantas otras cosas
    Ya sé tu nombre y un culto de labriego
    me empuja por las cosas más hermosas.


    EL TELÉFONO
    Tiene algo de buda o
    perro echado, de tintero
    de cabeza de toro
    o zapato abandonado
    misterioso caracol
    si está callado
    contiene en silencio todos los senderos
    A veces se despierta con voz de grillo austero
    y entre venas atmosféricas y magia tamizado
    me trae el sonido más amado
    la canción vegetal que yo más quiero.
    En esta soledad él es mi compañero
    cueva del silencio y corazón alado
    a veces por el aire me lleva hasta tu lado
    como un instantáneo y ferviente mensajero.
    Él, que toca tu voz con quieto aliento
    que contiene en palomar tu melodía
    en su boca la anuda con la mía
    y nos lanza hechos aire por el viento
    Yo amo a este teléfono profundo
    a su prolijo intestino casi vena
    a su cráneo carbónico que drena
    que me lleva por las glándulas del mundo
    Es el único antídoto del tiempo
    único cerrojo del silencio


    TERRESTRE ANATOMÍA
    Creo que podría ser profesor
    de geografía
    Conozco cada río del aire quieto
    cada costa cada labio
    cada abismo del silencio
    Mis alumnos no usarían
    anteojos.
    Tal vez calandrias
    en las manos líquidas
    tal vez mirada de mordaza
    Todos lloraríamos juntos
    al empezar la clase.
    Hoy por ejemplo
    enseñaría los desiertos atroces
    con esqueletos blancos
    de luminosos caminantes
    Allí han establecido
    sus cadáveres titilantes
    algunos poetas que nacieron ciegos.
    Dejaríamos para nunca
    los oasis
    Alguien habría inventado
    la palabra teléfono
    Si no fuera por esta hora
    en que todo el mundo duerme.
    Creo de verdad que podría
    ser un mal profesor
    tengo todo que decir
    podría asustar a mis alumnos
    Dibujar en un pizarrón de lágrimas
    cordilleras de besos
    cordilleras con diamantes
    que se quedan atrapados
    en la boca
    ay los volcanes
    ay la nieve y la llamarada
    y la lava en soledad.
    Conozco este planeta de callar
    con manos de viento
    con garganta tormentosa
    con huracanes de cuadernos.
    Les aconsejo que no se inscriban
    en mi curso
    Podrían hacerse adeptos
    a la poesía
    y en alguna última página
    a un primer suicidio.


    UNA FLAUTA PERFECTA ENTRE TUS LABIOS
    El amor me condecoró la boca
    con esta urgencia de versos
    no quiero suicidarme de silencio
    puedo besarte eso sí,
    permanecer callado
    como una flauta perfecta entre tus labios
    la canción nos crece por adentro
    y la escribimos con galope de relámpagos.


    LAS FOSFORESCENTES TROMPETAS
    La música desordena manantiales
    en mi pecho
    desata relinchos
    sopla los molinos de mi sangre
    y hace saltar tu rostro
    como candente
    mineral eyaculado
    amo su rastro de gases derramándose
    su lacio paso de pez o de gaviota
    amo sus manos de tules y de oxígeno
    su cuerpo gaseoso y llamarada
    amo las trompetas de metálico
    vuelo
    cóndores de oro transparente
    flechas huecas de cristal fosforescente


    CADÁVER GENERAL
    Dónde han dejado el resto
    de estos cadáveres
    el expoliado cuerpo del alquitrán
    esta sangre tenebrosa de planeta?
    Miro en estas calles
    el pedregullo engarzado
    un poco como un desmentido cielo
    constelado de las pequeñas
    y las múltiples muertes de los hombres
    tapas de botella
    cristales de choques irrecuperables
    cigarrillos retorcidos
    indescifrables gotas de café
    orina o sangre.
    Esta selva para gatos
    y vientos invernales
    estos jardines para que paseen Dioses
    de hielo
    estos cementerios para que nadie llore
    me recuerdan que nunca he pedido
    auxilio
    No quiero que los restos
    las plumas los párpados
    los rotos dedos de mi grito mutilado
    se queden enredados
    a este cadáver general desatrapado.
    Mejor me voy
    hay una plaza a la vuelta de la esquina.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  7. #7
    EL NOMBRE DIVINO DEL AMOR
    Quiero apostar con todos los poetas
    con todos los juglares y todos los
    mentirosos de la tierra con todas
    las bocas suburbanas de la historia
    con todos los tinteros trasnochados
    con todos los suicidas y los gatos
    con los conejos las moscas y los peces
    con todo lo que ha estado enamorado
    quiero jugar contra ellos mano a mano
    boca a boca, solo contra todos
    a quién ha dicho más veces la palabra
    el nombre divino del amor.
    Y luego quiero llevarte el trofeo hasta
    tus manos, para ti, la hembra
    más amada de la tierra.


    ES EL AMOR
    Empieza en los dedos de tus pies
    deltas de pan y de firmeza
    el continente donde desembarcan
    mis besos como exploradores y
    suben por las dunas perfectas
    de tus piernas de subterráneos océanos
    Empieza en cualquier poro
    en cualquier centímetro de piel enamorada
    en el agua vegetal de tu cabeza
    en tus párpados donde no hay nada escondido.
    Empieza en tus manos a veces
    en tu aliento donde vive la sospecha
    en el olor melodioso que dejas cuando pasas
    en tu nombre si no estás, cuando te nombran
    empieza, empieza y sigue
    empieza en mí, porque te traía conmigo
    como un hambre de milagro antes de hallarte
    antes de que hubieras sido siempre
    como una cueva sagrada.
    Empieza y es la primera gaviota de la tierra
    el primer amanecer sobre la nieve
    y mi corazón reconoce su demorado nombre
    desde su hondo trayecto de extravíos
    como un ciego de manos luminosas
    Empieza constantemente, siempre
    como empezaba antes de llegarnos
    igual que una exhaustiva geología
    que preparaba la fertilidad para la rosa
    Empieza en cualquier cosa, a la mañana
    en el cuaderno que me llama blancamente
    en tu imagen que es el primer recuerdo
    como un faro en la niebla
    Empieza siempre interminablemente
    como toda el agua de la tierra
    de innumerables raíces en la atmósfera
    de infinitas arterias hasta el mar.
    Empieza y me lleva hasta las vetas
    de tu cuerpo templario de altares y escondrijo
    allí enumero la redondez de las naranjas
    mido el olor total de los jardines
    y escondo todas las espuelas de la luna
    en la marea envainada entre tus piernas.
    Es el amor ya lo sabías
    que lleva las infinitesimales cosas
    de mi vida a tu nombre y tu recuerdo
    como a un continente de eterna subsistencia.


    UN SUEÑO DE DIOS
    Cuando tú y yo hacemos el amor
    nos asisten todas las flores de la tierra
    los ingrávidos besos de los cardos
    el cardíaco semen del manzano
    las rosas que elegí para tu nombre
    y los alelíes que no sé cómo se besan
    Pero cuando somos el amor
    cuando lo éramos y cuando lo seremos
    Dios se acuesta con la eternidad
    para engendrar la primavera
    que trae una ofrenda de canciones
    para ti que fuiste un sueño en demasía
    de Dios cuando duraba solo.


    MUJER ANTE CUALQUIER INVASIÓN
    A veces, de tu vientre caen jaurías
    de renunciados aerolitos
    por venas de derrota
    y desocupación
    Es el otoño, tu éxodo de sangre
    es cuando la seda vuelve a la tierra
    y el gusano se hace mariposa
    es la hora en que tu vientre terrestre
    mastica la hojarasca humedecida,
    con rumbo de nube
    con instinto eterno de clorofila.
    Amo tu menstruación, la lava
    de tu vientre volcánico
    los encendidos despojos de enterradas
    atmósferas, tu galáctica savia
    desmoronada, nieve herida
    desatada cúpula.
    Amo esa camisa de fuego
    que tus íntimas ramas se desvisten
    amo tu ejército de hijos
    cayendo postergados
    con algo de vencida hiedra
    con campanada de ceniza
    con escombros de paloma.
    Amo ese innumerable cadáver
    que te desorbita y duele
    ese turbio deshielo de pan cenagoso
    ese río de alas rotas
    ese derrocado follaje de veranos sumergidos
    esa dimitida cabellera mineral
    ese dolor de destitución
    que te tirita y te proclama
    huerto de todas las rosas
    mujer ante cualquier invasión
    morada de la primavera.


    ESTAS VENTANAS ATROCES
    Estas ventanas, amor
    con el múltiple beso de la lluvia
    mordiéndolas con desesperada impotencia
    amor, esta mañana
    se enhebra por mis venas
    como el olor de los árboles
    nos habitaba a veces
    cuando caminábamos por tu vereda.
    Quisiera contarte
    cada cosa que toco
    cada desolación que mis ojos van creciendo
    pero no tengo versos suficientes
    ni suficientes palomas en mis versos
    y esta lluvia que late
    con diseminado corazón el techo...
    Es entonces ésta la soledad?
    esa que se demora en los espejos
    esa que hincha el silencio
    en los desmantelados muros
    de los destituidos templos?
    Estoy solo y no
    pero estoy solo
    llevo tantos destierros en la boca
    y mi verso te busca amor
    entre las cosas amor que me aniquilan
    y a veces te toca, amor, te toca
    te besa te ama te moja
    y a veces me muere
    como una paloma, aquella
    en medio del océano infartada.
    y esta luz y este aire
    que me manipulan
    Es la hora
    amor de estas ventanas atroces
    de esta mañana sin palomas
    sólo barcos
    con sirenas lejanas
    y esas otras
    amor, esas otras que nos nombran.
    Cómo es tu mañana?
    aquella de doradas piernas
    un poco demorada
    entre las demoradas sábanas del alba.
    Cómo van los pasos de tus ojos
    por esos pasillos venales
    y las fotografías
    en los muros que yo no miraba
    pero que ahora reconocería?
    Cómo son los silencios que me nombran?
    y las palabras que me olvidan
    cuáles son las manos
    que acarician el plumaje del aire
    que ya no me reconoce
    La muerte es la única distancia
    sin partida.
    Y por nombrar cosas idiotas
    la guitarra del aire
    sin dedos
    o tal vez mi corazón
    que tañe
    y este cuaderno amor
    que me sostiene
    como tu nombre
    como un escudo
    pedestal terrestre de mi boca
    y la ventana donde
    rebota
    la lluvia que también está sola.


    MUJER FUNDAMENTAL
    Mujer fundamental, veta de gacelas
    mina donde surge la mañana
    guitarra genital del alba
    telar profundo de la primavera
    Mujer, hondo cuerpo de flauta
    donde vivía la música primera
    tus ojos son frutas de lejanas tierras
    tu alma tiene soledades de otra raza
    En ti vinieron a abrevarse las estrellas
    A ti bajaron en manada las galaxias
    y en tu vientre pusieron una lámpara
    y pintaron tu sonrisa con espera.
    Se te hincharon de pétalos las venas
    tu corazón se transformó en campana
    y todo tu cuerpo era una casa
    tu mágico cuerpo de alfarera.
    De ti salió como la luna llena
    era un pan de arco iris una espiga
    era el número total de las vendimias
    era el cuerpo de todas las cosechas
    Tú le diste a beber cada paloma
    tú sembraste la música en sus dedos
    Y ahora tiene el corazón de vuelo
    y mirada de mansas mariposas
    Sostenida de latidos atmosféricos
    pasó por mi lado como una flor de atmósfera
    urgente salto de mi memoria
    en ella descansaba un viaje eterno
    Por eso mujer, madre del agua
    quiero dejarte mi flor hecha de frío
    un poco de equipaje de caminos
    como el alba lamiendo tu ventana
    para que a la hora total horas afuera
    tengas aún mi corazón de página
    como un humilde altar que te consagra
    desde lejos mi madre verdadera
    porque pasé a buscar la vida por tu casa.


    EL AMOR
    No hay
    una sola quebradura en mis ojos
    una sola ruptura del aire
    no hay un solo momento en mi día
    que interrumpa la catedral pujante
    de mi memoria levantada
    No hay un tajo en el silencio
    por donde no se escapen ráfagas de canto
    buscándote tu cabeza lejana, continente de mujer y de niña
    No hay una palabra donde no capulle tu
    nombre
    una habitación donde yo entro
    que no se ilumine de tiniebla viva
    de silencio palpitante
    de distancia encinta.
    El amor viene (vienes) conmigo
    como un arco iris para mi cabeza
    como un halo de luciérnagas para mi
    sonrisa.
    Ya te he dicho todo (ya toda mi boca)
    pero mi voz no quiere reposo
    quiere trompetas calladas
    y silencios que gritan
    el sonido de las islas solas
    el sonido del incendio en una isla
    todo para construirle casas a tus ojos
    chozas de saliva
    trincheras a tu boca nocturna
    donde encontrarse en sueños con la mía.
    El amor va conmigo
    es mi bastón, mi linterna incansable
    y mi guarida.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  8. #8
    ABECEDARIOS DE SILENCIO
    Voy a tratar de ser amigo mío
    voy a tratar de preguntarme cosas
    me voy a regalar un montón de termómetros
    un kilo de balanzas
    un litro de espejos
    todos los barómetros que sean necesarios
    un alambique si hace falta
    y voy a romper ese reloj insobornable.
    Y me quedaré conmigo a pasar la noche
    el día la semana
    el año el siglo,
    la eternidad completa
    sumergiendo instrumentos
    analizando piedras
    tomándole la fiebre a mi sonrisa
    leyendo abecedarios de silencio
    hasta responderme
    hasta saber quién soy.


    POZO DESPARRAMADO
    Voy estas fosforescencias
    por la orilla de la vida
    a veces un poco horario
    tantas veces nunca
    tanto siempre nada.
    Me parezco a las luciérnagas
    pero cuando no me enciendo
    es que no existo
    no tengo otra estadía que la luz
    otra palabra que el beso
    Sáquenme de encima estos nombres
    como muebles antiguos
    esos baúles incógnitos
    y los pequeños cajoncitos
    de hacer cosas útiles
    como entrar en las peluquerías.
    Yo no me corto nada
    tengo demasiado poco
    me dejo crecer la sombra
    admito cada habitante
    Sonrío al que me sonríe
    después me apago
    soy noche
    existo tiniebla
    pozo desparramado.
    Y en invierno no hay
    luciérnagas.


    ESTRELLAS DE TINIEBLA
    Ahora son las guitarras lloviendo
    escalofríos
    cuerdas tiritando
    aire aterido de canciones-silencio
    párpados temblando
    un poco de grillos derramándose
    espumosa madera
    y tú surges de todo
    como un vapor de fotografías ausente
    y poemas no escritos. Y tú
    y yo escribo
    Tú y estas guitarras.
    Follaje de aire
    hojas que chocan y titilan
    estrellas de tiniebla,
    la soledad es terrible
    voy a escribir esa frase
    la soledad es terrible
    Y estas guitarras apuñalándome
    con pétalos.


    NUESTRAS FOTOGRAFÍAS
    Entre la nieve ordenada de estas páginas
    guardaba como el secreto hondo de las flores
    nuestras fotografías (polen)
    Y mientras soltaba barcos de papel cargados
    con mensajes anhelantes hacia mi memoria
    tu imagen se caía
    llovía escondidamente sobre las frías baldosas.
    Alguien las recogió y me las entregó reconocién-
    dome
    Estaban frías
    Pero somos los mismos sobre el papel que nunca
    pierde la memoria. Qué miedo tengo de la tuya
    y de la mía.
    Porque si caemos los sueños sobre las baldosas del tiempo
    nadie recogerá nuestras almas. sin imágenes
    vacías.


    LOS VERSOS QUE NO ESCRIBO A RATOS
    Yo no sé qué me pasa esta mañana
    que no puedo mirar fotografías
    que no puedo asomarme a la ventana
    ni leer siquiera una poesía
    Yo no sé qué me pasa esta ventana
    yo no sé qué me duele esta poesía
    qué oculto puñal en las fotografías
    ¿es que voy a suicidarme esta mañana?
    Yo no sé de esta pieza qué me ahoga
    ¿serán esos implacables espejos?
    hay algo que en mi alma se deroga
    hay algo que me estoy volviendo lejos
    Me parece que el aire me interroga
    que se me clavan a fondo los espejos
    Hay algo esta mañana que me ahoga
    Hay algo que estoy mucho más viejo
    Tal vez la inmovilidad de los retratos
    la mirada total de la mañana
    los versos que no escribo a ratos
    me voy a volcar por la ventana


    TODO EL INVENTARIO DE MI VIDA
    Cada día supero una medida
    Cada hora derroto algo definitivo
    Cada instante te quiero más que nunca
    hasta dónde
    ojalá esta primavera me acumule
    en un eterno domingo de campanas
    y de flores
    yo no quiero que hayas sido otra historia
    cualquier otro milagro forastero
    otra cara
    Siento el útero de una inmemorial astrología
    pesando en mi memoria y en mi cuerpo
    y en mi alma
    algo me traía eternamente hacia este encuentro
    me arrastraba hacia tus ojos me decía
    que aquí estabas
    Y ahora todo el inventario de mi vida
    todas las alas de mi eterna travesía
    echan anclas
    en tu vida.


    CUERPO DE UNIVERSO
    Quiero llamarme con el oro de la abeja
    con el nombre del telar de la mañana
    quiero mi nombre con los remos de la nieve
    quiero ser parecido a una manzana
    Quiero estar hecho de greda planetaria
    que se peinen cataratas en mis dedos
    tener ruido de luna en el perfume
    parecerme un poco a cualquier templo
    Quiero tener mil ríos en el cuerpo
    y mirada de cueva derramándose
    ser todo fuera, no tener adentro
    como el aire y el silencio amándose
    quiero aprender a ser fosforescente
    tener algo de mosca, carne de agua
    y poder sumergirme entre la gente
    y emanar del silencio de una caña
    Ser total como la música que mana
    entre el cráneo colosal de los planetas
    y el oceánico pecho del espacio
    frotando sus incalculables cabelleras
    Quiero tener cabellera de cometa
    ser vertiginoso cayendo cielo abajo
    parecerme a una fogata bajo un lago
    que mi nombre se escriba con estrellas.
    Quiero tener uñas como un mar que late
    que me confundan fácilmente con un clavo
    caber en la copa de un estambre
    que no basta para mí todo el espacio
    Y después, con este cuerpo de universo
    poner mi existencia hecha de canto
    en el momento de entregarte el verso.
    al ponerlo como un beso entre tus manos


    CON LLAMAS ESPUMOSAS
    Me gustan los lugares espumosos
    esos rincones con monstruos de pelusas
    los bolsillos inefables de los pordioseros
    la melena de las palmeras que se han ido a otro planeta
    la boca de un Dios muerto comiéndose
    una nube
    algunas tardes tristes, grises
    con manadas oceánicas de lana
    el cuello de las palomas que se evaporaron
    los cadáveres de las fogatas en la tierra
    la llama de los candiles
    las habitaciones donde aún no ha muerto nadie
    las entrañas aéreas del pan.
    Me he hecho amigo de las alfombras
    de la ropa vieja que nunca se regala
    de los diarios con historia arrepentida
    del nido lunar de las gallinas
    Y hasta casi del blanco pubis de las olas.
    A veces he llegado a ponerme las manos en el pelo,
    Buscando lugares espumosos


    BUSCO ENTRE MIS ADENTROS
    Nunca tuve algo contra mí
    siempre quise apoderarme de todo
    no sé por qué ahora sucedo
    que me miro de frente
    me busco en los espejos
    me envío sonrisas
    y me las devuelvo
    Será que desde que nos encontramos
    y en la soledad soy mucho más solitario
    Busco entre mis adentros
    quiero tener lo más tuyo
    Y cuando me encuentro
    Ya no me siento tan solo
    Con algo de tus recuerdos.


    COSAS DEFINITIVAS
    Alguna vez me empecé a quedar sin dios
    culpa de las cucarachas tal vez
    que eran demasiadas
    y había que ponerles los mismos venenos
    que se usan en las iglesias.
    El caso es que me empecé a quedar sin dios
    se evaporó como un útero oceánico.
    Esta cicatriz que tengo no me gusta
    Es demasiada
    A veces le echo puñados de arena
    me desaforo con cosas menos minerales
    me quedo despierto por la noche
    doy vuelta los espejos
    para descubrirlos in fraganti
    leo libros empezando por
    el modo de olvidarlos
    Es inútil
    Quedarse sin dios es algo irremediable
    Es como de repente
    haber nacido muerto.
    Por eso miro los astros inexplicables
    con ingenuidad esperanzada
    y le pido a mis sueños
    que imaginen
    que me vivan
    que me sean
    una nave que se acerca
    un bote fosforescente
    un gondolero con alas
    De repente una memoria completa
    de cosas definitivas
    Un abuelo de diamante
    que me seca
    la intemperie del tiempo
    con una túnica de música.
    Porque de repente me empecé a quedar sin dios
    y me di cuenta
    que mi memoria
    es un oscuro pasadizo
    Una puerta de llaves caprichosas.
    Qué pena que hubiera
    tantas cucarachas, de verdad.


    QUE LA VIDA NO SEA IMAGINARIA
    Desde que te conozco me fijo siempre en las
    florerías
    Me miro pasar en los cristales
    Y me da ganas de cortarme el pelo
    Amo al inventor de la fotografía
    Me parecen mariposas los sellos postales
    Y a veces acaricio a los teléfonos
    Desde que te conozco hago cosas sencillas
    No tomo más café con el sepulturero
    Me olvido de revisar el almanaque
    Dejo siempre abiertas las canillas
    Me dejo encerrado en las fotografías
    Y nunca me doy cuenta de que tengo hambre.
    Desde que te conozco lo que más me gusta,
    es que todo me parece milagroso:
    Recordar quién soy por la mañana
    mirar relojes que ya no me asustan
    estar adentro de mis ojos
    que la vida no sea imaginaria
    De verdad todo es mejor desde Nosotros
    empiezo a entender ciertas palabras
    y me he hecho cliente de las florerías
    progreso enormemente con el sonambulismo
    Me han echado hace poco de la fábrica
    me he comprado un libro de poesías.
    Ah! y desde que te conozco
    todo el mundo me dice que estoy loco
    Que de dónde saco esta cara de alegría.


    LLÉVENSE ESTOS NÚMEROS URGENTES
    no quiero tratar de ser inteligente
    de haber podido inventar cosas feroces
    prefiero que me dejen con las flores
    llévense estos números urgentes
    no quiero que me hagan usar lentes
    no quiero ir a discursos ni a reuniones
    no me regalen ni fusiles ni relojes
    no me recuerden la palabra muerte
    ¿No se dan cuenta de que estoy enamorado
    que no tengo nada de teorema
    que ya nunca voy a envenenarme?
    el que quiera sentarse aquí, a mi lado
    tiene que dejarse crecer la primavera
    y olvidarse para siempre de olvidarse.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  9. #9
    ALGO MÁGICO QUE ME HACE SER MÁS VIVO
    Hoy tengo el corazón hecho un nudo.
    del subsuelo de mi alma emergen
    como en un remanso que devora
    manos que se agitan, gritos urgentes.
    Amanecí como arrasado, roto,
    como un campamento devastado.
    como una iglesia profanada
    como una tumba después de un terremoto
    Como a una cruz o a un timón, los dos,
    como a un bastón o a un mediodía
    quise atrapar tu nombre que pasaba
    pero las manos de quedarte no eran mías
    La vida arrecia con rosas o puñales:
    o como el pan de trigo o como el de veneno.
    No me importa una muerte equivocada
    yo sé cuál es el pan que quiero
    si el pan de despertar no es morir sueños
    Pero no quiero que mueras con mi muerte
    no quiero inundarte con suicidio
    Yo te invito a mi mesa, está servida
    pero el pan, amor, es sólo mío.
    En mi vida verás fotografías
    y unos viejos floreros atendidos
    Hay un sótano de rito inaccesible
    sin embargo no hay nada prohibido.
    En mi vida no hay puertas para abrirte
    puedes pasar con sólo una mirada
    pero antes de entrar, quiero decirte
    algunas cosas que ya están gastadas.
    Si te bastan estas pocas herramientas,
    el poco combustible de mi lámpara,
    mis manos un poco enronquecidas,
    y mis ojos con restos de batallas,
    Ya puedes pasar y acomodarte
    Descálzate, si quieres, todo es tuyo.
    Tengo sólo otra cosa que contarte:
    entre estas sillas y estos muebles sucios
    Hay algo nuevo que he encontrado
    algo que entró recién junto contigo
    que no tiene nada viejo ni gastado
    Algo que soy de verdad mucho más niño
    Algo que nunca había cultivado
    Algo mágico que me hace ser más vivo
    Es que nunca he estado enamorado.


    ESTA DERIVA CIEGA
    Hoy he amanecido con el alma enredada
    con la voz que pierde su camino
    con la memoria como desorientada
    me parece que ni siquiera he amanecido
    Una rosa me regala una promesa
    una esquina me unta con delito
    me asesta el vacío una ventana
    Tal vez lo que más duele es el vacío
    Es una cosa de verdad incalculable
    esta deriva ciega, sin destino.
    Esta zozobra de todos los altares
    esta prisión de todo mi albedrío
    He sentido que tiraba de un cadáver
    un lastre acusatorio detrás de mí
    era mi sombra, todo mi equipaje
    mi rastro, las manos de mi hijo.
    Quisiera arrancarme el corazón de cuajo
    extricar este nudo a cuchilladas
    y llevarlo lejos y enterrarlo
    y dejar todas mis huellas enterradas.


    ABREVÉMONOS DE BESOS
    Con manos clamorosas te busqué
    como un ciego
    como un gusano clandestino por el
    cieno
    recorrí cada poro suburbano del te-
    rreno,
    con lámparas de lluvia exploré cada
    hormiguero,
    Luego fue la desesperación identifi-
    cando el veneno
    El otoño me exilió a vivir en
    sueños
    Y vino la resignación del ciego que sabe
    su destierro:
    (Yo quería pintar el alba sin conocer los
    colores del cielo)
    Me eché entonces a dormir en un vino
    amargo y lento.
    Y ahora algo me sacude, me llama y
    me despierto,
    es la madrugada, la reconozco, la
    estoy viendo.
    Esto que siento está fuera pero ya estaba
    adentro
    no nos enamoramos, nos identificamos
    nada más con vernos
    nos reconocimos, el amor ya lo traíamos
    de lejos
    lo traíamos puesto como a un milagro o a un
    instinto profético.
    Qué me importan ya los dientes del
    desierto
    La sequía asediante la implacabilidad
    del tiempo,
    Dame tu mano de escudo abrevémonos
    de besos
    Entre arenas y cenizas siento que somos
    eternos.


    INUNDACIONES DE LÁMPARAS
    En cada hueco blanco de este cuaderno
    se detuvo mi alma y mi deseo a
    reclamarte, y te busqué en el aire
    para completar mis besos
    para lavar el silencio de mis
    manos en tu pelo tibio, para
    despavorir mis miedos con tus ojos
    como inundaciones de lámparas.


    EL NOMBRE DEL AMOR DESESPERADO
    Te quiero.
    Tenía ganas de decírtelo
    era la habitual paloma que se
    ordenaba dentro mío y tramaba ese
    dolor de aire que nos ahoga de
    anticipadas libertades
    Por eso vine hasta la tinta
    a volar a indefinirme a sentir
    mi galáctica explosión
    mi dimensión de alba enamorada.
    Te quiero.
    tú no estás a la orilla de mi boca
    para oírlo, para deletrear el
    oleaje de mi aliento
    por eso te lo escribo ahora
    en este sitio donde tu ausencia
    hincha el espacio
    donde tu cuerpo es una urgente
    escapatoria donde tus ojos son
    el embarcadero de mi alma.
    En este sitio donde el amor se reparte
    con absurda geometría
    donde cada uno extrae de entre páginas
    feroces un nombre y una historia
    para jugar al tiempo, enmascarados
    para jugar a ser o a haber sido
    aquí, donde me toca el nombre
    del amor desesperado
    el sitio de la pregunta irrespondida
    la raíz erradicada
    el trasplante total de la existencia
    aquí, beso las páginas donde me
    embarco, me ato al nombre desbocado
    de mi personaje y digo a un nadie
    que tiene tu cara imaginada
    toda la música que me toca.
    Digo amor y amo y muero en esta
    vida muerta, muero de vida y escenario
    con tu ausencia puesta
    recubriéndome como una bandera de
    besos. Aquí decido lo que soy
    broto, desatrapado como el agua
    que desorbita la tierra
    y una vez más tú eres la meta
    el público testimonial, la mano
    que pasa a recogerme.
    Ya ves, sólo quería decirte que te
    quiero.
    Son tan copiosos los cimientos del
    amor, que abro mi boca para caber
    tu nombre y arrecio un pantano de
    alas luminosas que me vives dentro.


    UN GESTO CONTIENE LA ETERNIDAD
    Estábamos predestinados
    pero no quiero que seamos destino
    quiero algo más mágico
    una abeja que elige una flor en la pradera
    y eras tú
    dios que escribía una poesía
    y éramos nosotros.
    Tú que te bañabas en un océano total
    y eran mis besos.
    Un gesto tuyo contiene la eternidad
    pero a mi amor no le bastan las
    palabras
    quiero comerte, beberte al tiempo
    que me respiras y masticas
    los dos con dimensión de atmósfera
    humo en la niebla
    silencio y canción
    lámpara y sombra
    mezclados infinitesimalmente en
    el vientre de un átomo
    infinitamente unidos.
    Tal vez es nuestro amor que escribe
    la poesía. y es dios.


    UN DÍA
    Un día estaremos sentados
    a la sombra del tiempo
    de la mano
    leyendo tus versos y los míos
    los dos como una sola flor
    la que hubiera sido el infinito
    si no se hubiera derramado.
    Un día, amor.


    RUINAS DEL ALIENTO
    Entre palmeras de multiplicadas manos
    inmóviles alas de abanicos
    sobre la hierba cómplice
    entre el aroma sonoro de los eucaliptos
    sobre la tierra desvestida
    sobre algunas piedras huérfanas
    contra la tumultuosa cabellera oceánica
    recogíamos piedras o caracoles
    cazábamos canciones en el aire
    y atrapábamos las palabras
    con que ahora edifico estos recuerdos.


    CLICK
    Ya está la foto.
    No puedo entender que fuéramos
    que ese tiempo de beso
    tiempo de nosotros
    en que atrapábamos la vida
    se haya vuelto papel de fotografía
    y yo la mire solo.


    SIN DESTINO
    Esta zozobra de todos los altares
    esta prisión de todo mi albedrío
    Es una cosa de verdad incalculable
    esta deriva ciega, sin destino.
    No te asustes de esas cicatrices
    son parte de mis gestos, son sonrisas
    —No entiendo bien lo que me dices.
    ¿Que de quién son esas fotografías?
    Me parece que son de una película
    me las traje puestas desde el cine.
    Ahora mientras te quitas los zapatos
    voy a echar al fuego alguna leña
    de paso tiro esos retratos.
    Podrías abrir esa botella?


    CORRO POR LA INCERTIDUMBRE
    ¿Sabes que a veces se me esfuma
    tu perfil? corro por la incertidumbre
    desesperadamente como queriendo
    atrapar un perfume en el aire y cuando
    lo logro, como un buzo que emerge
    por el polo salgo de los misterios de mi
    memoria con mi tesoro en la boca.


    DEMASIADAMENTE HERIBLE
    Hace poquito, apenas diez minutos
    estaba en la habitación escribiendo un poema
    y tenía la voz algo nublada, casi
    como callos de callar en el aliento. Y no
    podía dibujar, la música se me caía del
    pincel, el aire estaba lastimado (se han
    muerto demasiadas palomas en el mundo).
    Entonces cazando con mi arco sin flechas
    ante un público fantasma Me sentí
    vulnerable demasiadamente herible por
    afuera y me metí en tus ojos que
    estaban dentro de los míos y dejé
    que mi voz rodara como un tronco usado
    sin miedo del espacio ni de la
    ausencia de las golondrinas.
    Te llevo como un escudo por dentro
    emperatriz de mis dientes.


    EL MAPA DE LA FELICIDAD
    El mapa de la felicidad es cualquier
    parte
    tu mano ecuatorial es la partida
    si tú caminas conmigo
    puedo fundar rosas con mi pie
    puedo enseñarle a adorar a las avispas
    averiguar el secreto melodioso
    de la cola musical de las ardillas
    y si la dibujo con mi dedo y tú sonríes
    toda la tierra me regala su sonrisa
    contigo puedo ir a cualquier parte
    hay un solo país que me intimida
    es un sitio cualquiera en que me encuentre
    y esté solo con tu lejanía.


    ME RECONOCE PERO NO ME CONOCE
    Hay alguien que no lo sabe aún. Que pasa
    tranquilo por delante del espejo
    Hay alguien que no sabe que está
    muerto
    que no sabe que no es ésa su mirada
    (que no sabe que le sobra un sueño una
    ignorancia)
    Hay alguien que puede abrir la puerta
    con la misma mano cotidiana
    Hay alguien que no sabe la sorpresa
    que camina con olor a puñalada.
    Hay alguien que lleva entre la carne
    una atroz herida hospitalaria
    hay alguien que aún no ve la sangre
    cayéndosele de las entrañas.
    Hay alguien que me mira como siempre
    que no entiende mis manos a la espalda
    que sospecha unas rosas o claveles
    en lugar de la honda cuchillada
    Me reconoce pero no me conoce
    Sabe que me ha visto cuándo y dónde
    Hay alguien que no sabe nada
    Yo traigo detenido su reloj en mi bolsillo
    Yo traigo su mirada ya apagada
    Y un retrato en la mano del cuchillo.
    (Es el tuyo, dime cómo he de matarla)


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

  10. #10
    DOSIS DE AMOR
    Quisiera que fuéramos los dos
    tomados de las manos
    tomados de la saliva
    atados del aliento
    enredados por la mirada
    sin haber sabido contar nunca
    sólo guardando el número 1000
    para decir estrellas
    para numerar palomas
    para saber que ése es el número
    uno de los besos
    la mínima dosis de amor entre los dos.


    ESTA SOLEDAD...
    De repente siento que me he vaciado
    que soy un vertedero de una
    destituida ciudad del aire
    siento que soy una sentina de despojos
    donde se pudren las carcasas
    de algunos monstruos descartados.
    Todo género de criaturas
    se demora a exagerar mi podredumbre.
    Esta soledad me ha desmesurado tanto...
    Espero cualquier milagro
    una ventana que mire hacia otros
    sitios
    podría pasar a hacer un nido
    en mi nariz.
    Estoy harto de mis sienes
    que no inspiran ni la más
    elemental arquitectura
    ni una gaviota ha querido
    refugiarse en mis orejas
    Los escarabajos creen que soy
    el mueble donde se guarda
    el demoníaco insecticida.
    Y se van por supuesto.
    Tal vez fuera mejor ser ese mueble
    así tendría el veneno por adentro.
    Estoy harto de esta coraza
    de kilómetros hacia cualquier parte
    Voy siempre empapado de meses
    huelo a moho
    de eterna postergación.


    NO SÉ POR QUÉ
    No sé por qué no puedo quedarme
    con el aburrimiento
    con la tranquilidad
    con la paz de las ventanas
    —algunas—
    con un copo de tedio
    y un amainado vapor
    de besos colgando de mi boca
    No sé por qué no puedo
    morir de tiempo
    y debo suicidarme
    vivir de súbitas lámparas
    de relámpagos agachados
    que me asaltan
    de emboscados fervores que me
    iluminan de repente.
    No sé por qué.
    Dejo mi cama al alba
    Dejo mi hambre
    clavado en un pan manso
    como un furioso cuchillo
    y cierro mis ojos sin
    portazos
    Despidiéndome a mordiscos
    de cada lentitud
    cada amansado abismo
    cada espejo de lenguaje cotidiano
    cada nombre que he sido
    obedientemente.
    No sé por qué.


    TIRAR LA CARTA Y UN POCO DE TU VIDA
    Escribiré una historia para no contarte nunca:
    Era una desnuda casi tímida mañana.
    Por una calle tímida y desnuda
    un poco trigo y otro poco llamarada
    tú llegabas enumerando las esquinas.
    Y bajo un árbol para el que faltó palabras
    como un pájaro cualquiera tú te detenías.
    De un bolsillo donde viven con veranos
    a veces unas lacias golondrinas
    tú extraías una carta entre tus manos
    y despacio silenciosa la leías.
    Aún no era la hora de encontrarnos
    faltaba un poco para el mediodía.
    Sacaste tu cuaderno de jardines
    y acariciaste con tu boca algunos pájaros
    yo nunca habré sabido qué escribiste.
    Era una plaza tranquila como un lago
    como aquella donde deletreábamos la menta
    el cielo estaba quieto como un barco.
    Era tan fácil que fuera como aquélla.
    A lo lejos alguien se acercaba
    te peinaste con la sonrisa alerta.
    Eran más las mariposas en las plantas.
    A lo lejos... Se cerraba la promesa.
    Y tus ojos en azul se evaporaban.
    Querías esconderte, transformarte en amapola
    y asaltarme al pasar bajo las ramas.
    De repente se incendiaba cada cosa
    todo el día en tu mirada que temblaba.
    En tu alma remontaba una gaviota
    y diluvios de ausencia se secaban.
    Era la hora en que los sueños se cumplían
    era el momento en que tus vidas se juntaban
    y en que se besaban los astros y las profecías.
    Era el mismo tiempo que en las cartas.
    De repente algo en ti que se encogía
    algo extraño en la figura que llegaba.
    Pusiste tu cara entre las manos
    tu clara cara enamorada.
    Como cualquier hombre siniestro pasa
    no era yo, esperas todavía
    con la paciencia quieta de una casa.
    El mediodía ya te da la espalda
    la tarde remonta su rostro solitario.
    Tal vez ya no vendré, tal vez mañana.
    Por la misma calle de sonido lánguido
    todavía espiga pero ya apagada
    te vuelves sueño atrás, con roto paso.
    Vas goteando mi carta por el aire
    hay algo atrozmente desolado
    de repente mi nombre es: nadie.
    El tiempo llama a un sueño largo
    con nudillos de nieve y de agonía.
    Puedes olvidar el sitio, la calle y el árbol
    tirar la carta y un poco de tu vida.
    Ya no vendré, me atraparon los zapatos
    del rastro que me precedía.
    Ésta es una historia que nunca habré contado.


    EL AMOR TOTALITARIO
    Entre vertiginosos glaciares
    y volcanes eyaculando
    entre frenéticos galopes oceánicos
    entre raíces de mano denodada
    partiendo la mandíbula terrestre
    entre semen de mariposas y sonámbulos
    entre la madera yéndose
    de todos los violines enterrados
    donde pisa la luna como un
    gato
    en los cementerios de las rosas
    en cada alvéolo residencial de los veranos
    en las tráqueas furiosas de
    la tierra
    quiero que repartan la ceniza
    de tu cuerpo y del mío
    quemados una noche
    persiguiendo el orgasmo por
    los huecos raudos de tu carne
    así haremos o seremos
    el amor totalitario
    y no seremos parte de la tierra
    sino que ella será una parte nuestra.
    No me basta la vida para amarte.


    ALTAR DEL UNIVERSO
    A veces pienso que eres una niña
    aunque haya algunas cruces en tu cuerpo
    y tu mirada tenga cicatrices
    A veces tropezando y recogiendo
    las remotas ruinas de tu aliento
    siento que tu edad no pertenece al tiempo
    que tu voz de arrecifes martillados
    acaba de nacer en una espiga
    y viene de lejanos puertos
    Te pareces a un Dios aún no inventado
    a un altar para todo el universo
    Tal vez por eso eres una niña.


    LEVANTO UNA ANTORCHA DE SUEÑOS
    El aire viene con turbias herraduras
    a pisotearme los párpados
    el silencio viene con inmovilidad turbulenta
    Yo levanto una antorcha de sueños
    esgrimo una estocada de poesía
    Y muero con tu nombre entre los dientes
    acribillado de ventanas y relojes


    LA PÁGINA GRANDE DE PALOMAS Y VERSOS
    I
    Es la hora de ti, es cuando llegas
    y atracas tu perfume inmenso
    entrando como el alba por la puerta.

    II
    Intento medir la poesía con tu nombre
    pero no me alcanzan las palabras
    para contenerte.

    III
    De tanto llorar alimenticias muertes
    hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.

    IV
    Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
    tú arreciabas mi corazón.

    V
    He llegado hasta la soledad
    al puente del tiempo
    al lugar donde creciendo
    se quiebran las palabras y me canción
    Me. Canto.

    VI
    as never
    as possible

    VII
    Vivir somos esto.
    desollados como la harina

    VIII
    Quiero morder tus ojos
    caberte en un firmamento de párpados
    y no mostrarte nunca la salida.

    IX
    HUELLA
    Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
    de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
    durante toda la lejanía?

    X
    Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
    Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
    trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
    arrasada.

    XI
    honda flor de
    ausencia
    hondamente flor
    de soledad, las
    sirenas de la noche
    llaman pero
    el silencio no
    tiene partida

    XII
    Esculpo inmensidades de
    sed en mi boca, anticipando
    el polen de la tuya.

    XIII
    Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
    el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
    para las naves de la espera

    XIV
    CON TU VOZ AL ROJO VIVO
    harapiento de lámparas
    tu voz salta como un arco
    como un gato cereal en el teléfono.

    XV
    ven, bébete mis manos en celo.
    bébete de un sorbo mi deseo
    como un monstruo acechante y oculto.


    JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

    (Continúa.)
    Arte es el instante inmenso en que zozobra toda norma.

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