Helechos bañados del bautismo matinal
Parecen abanicos de una corte egipcia
Acarician con sus lágrimas doradas a las
Ixoras y rosas perfumadas de juventud
La lluvia hace una tregua en el jardín
Permitiendo que se despierte la mañana
Que estuvo dormida por un siglo
Las hormigas y caracoles conforman
Largas colas de camino a la oficina
Una mariposa se desayuna con la miel de un mango
Que cayó en la madrugada
La abeja y el tucusito se pelean por el amor
De una cayena quinceañera que se acaba de pintar
La boca con la miel de la granada










Entre la algarabía de esta fiesta matinal
Mi madre camina sobre un ismo de tierra seca
Que consiguió entre su Edén privado
Y con sus blanquísimas manos
Acomodo las tres rosas escarlatas
Dos pompones de Ixoras
Y seis palmas de helechos
Las sujetó por sus cinturas
Y me dijo:
Comenzó Mayo, mes de la Virgen
Llévale mis cariños a la madre de Dios