Esta Publicidad desparece cuando te registras en el foro






+ Responder al Tema
Resultados 1 al 3 de 3

Tema: "Sacrificio Nocturno" del autor de Escritos Caníbales

  1. #1
    Por Favor Vota los Poemas!!

    "Sacrificio Nocturno" del autor de Escritos Caníbales

    Fue en una lectura en un café literario de Madrid, ahora desaparecido.
    Pienso que la lectura es dramática , el enlace:

    http://www.youtube.com/watch?v=bFTKKoaojzc

    Si va despacio, entren en Youtube y escriban "escritos canibales"y les sale.
    Saludos

  2. #2
    Miembro Sobresaliente

    Vitrina de Premios

    Avatar de Macarena
    Fecha de Ingreso
    Jan 2009
    Ubicación
    Zaragoza, España
    Mensajes
    3,751
    Puntos
    39,796.71

    Entradas de Blog
    1
    Me ha gustado mucho David.
    Creo que, para poder valorarlo como el poema merece, deberías poner aquí la letra. Es difícil memorizar oyéndolo, sin poderlo leer y creo que el poema es una lograda inspiración.
    Me ha sorprendido gratamente como has introducido el perro de san Roque, las lágrimas de una madre en el primer día de colegio de su niño, esas gotas del grifo, la penitencia voluntaria,el resto de la vida para recordarte...
    Un abrazo poeta!

  3. #3
    Muchas gracias Macarena, eres muy generosa en tus palabras. Disculpa la tardanza en contestarte. Me pediste la letra de "Sacrificio Nocturno", aquí te la dejo:
    SACRIFICIO NOCTURNO
    Como una penitencia voluntaria,
    que comenzaré a penar esta noche,
    a la hora bruja, en mi cama,
    que rebosa golosinas envenenadas
    que colecciono desde que te perdí;
    y tendido comienzo,
    el sacrificio de contar números en la oscuridad,
    hasta que entienda lo que nos ha pasado,
    con afán de despejar dudas de olvido,
    para creer en ti dentro de cielos ateos,
    esperando que tras ellas,
    aparezcas para salvar mi mundo,

    y al verte volveré a rezarte la historia
    del perro de San Roque,
    ahora ya curado de sarna.
    Y me concentro en mis números de mármol de insomnio,
    lastrado a mi lecho,
    mis oídos no escuchan ni mis pensamientos,
    mis músculos anticipando posibles itinerarios en tu
    [huida,
    respiro multitudes de vacíos de anclas varadas,
    y trepo arrastrando mi atención multiplicada,
    exasperado de incomprensión del porqué;
    puedo ver los objetos atravesando su alma,
    pues ahora percibo hasta la textura del uno, del dos, del tres, del cuatro,
    dispuesto a rendirte sacrificio,
    el de mi descanso nocturno,
    ¡degollándolo!,
    torturándolo de penitencia de porqué te marchaste,

    contando los recuerdos desperdiciados,
    uno a uno, y cuento las gotas del grifo, una, dos ,tres
    y se igualan, y no se acaban, cuatro, cinco, seis...
    para que resuene mi angustia de atleta descalzo
    en la competición deshumanizada de mi vida,
    y el Dios Ocioso despierte de una vez,
    y al presenciarme desahuciado,
    con su mano traiga tu cercanía de hospital.
    Ahora presiento mi misión con claridad de desierto
    [infinito,
    lo que me resta por vivir será sólo para recordarte,
    he descubierto la razón para continuar mi devenir,
    no preciso nada más;
    poseo la certidumbre ahora de ser capaz de medir
    distancias espaciales, como años-luz, un año luz, dos años luz, tres años luz
    con reglas de colegio o cintas de sastre,
    me coloco en mi trinchera
    de algodón fresa azucarado de feria,
    junto a tu recuerdo,
    que protege mi vida;
    y me recluyo en un contorno de ladrillos robados,
    afilados de oquedades de ti, rellenos de mi espera.
    Y me deslizo dentro de mi caracola
    de risa nerviosa de parto,
    buscando al menos de ti,
    un trineo con perros de juguete,
    que nos lleve a un oasis
    donde estuvimos de abrigo.
    Y me colmo de plegarias y salmos
    arrancados a hogueras en altares
    amamantados de tentáculos de tenerte.
    Concentrado me dispongo
    a mi recorrido interno,
    esta noche de penitencia voluntaria,
    donde contaré hasta el infinito
    en el silencio del Cristo de la Buena Muerte;
    contaré una a una las gotas que se desprendan del grifo
    de mi cocina en ruinas, una, dos, tres, cuatro
    y te juro que sería capaz de distinguirlas
    hasta en un océano de olas inacabadas,
    y del grifo cayendo,
    y las recojo con el fervor de madre,
    que recoge las lágrimas de hijo en su primer día de
    [colegio,
    de primera separación de su regazo,
    y coloco las gotas de agua en nubes de tropiezo contigo
    para volver a encontrarte,
    quizás el próximo día que llueva;
    y las gotas como ovejitas, una ovejita, dos ovejitas, tres ovejitas,
    que se cuentan para lograr mi sueño,
    una a una, hasta acallar la espera.


    Un abrazo "caníbal"

+ Responder al Tema

Etiquetas de este tema

Marcadores

Permisos para publicar mensajes

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder mensajes
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes