Esta Publicidad desparece cuando te registras en el foro






+ Responder al Tema
Página 3 de 3 PrimeraPrimera 1 2 3
Resultados 21 al 24 de 24

Tema: La caña de pescar. ( Paso la bola a .. )

  1. #21
    Miembro Sobresaliente
    Moderador General de Prosa
    Avatar de Rubula
    Fecha de Ingreso
    Apr 2008
    Ubicación
    Montevideo, Uruguay
    Mensajes
    764
    Puntos
    10,514.58

    Entradas de Blog
    230
    Con tu permiso Javier, algunos ajustes de último momento. Vale.

    La caña de pescar (Paso la bola a Estelar, Macarena, María José y Rosario de Cuenca Esteban)

    La caña de pescar (Una micro historia) - Luego del aporte de Migrey
    Lloró todo el año para que le comprasen una caña de pescar... y sin darse cuenta, un pequeño charco se formó a sus pies. Y en el centro del charco emergió una isla, de León la llamaron, de San Fernando.
    Y en la isla de León, rodeada de transparentes aguas, se aventuró a lanzar el anzuelo de su deseada caña, y esperó con paciencia toda la noche.

    -¿Vuesa merced...? -Escuchóse decir de algún lugar cercano; extrañado, y luego de observar para todos lados de donde venía esa vocecilla, notó la cabecita de un pececito que se asomaba al ras de la orilla- Sería un honor...
    -"Sería un honor", me dices y me haces esperar toda la noche; ¿por qué no te lanzas?
    Es que se ha olvidado Ud la carnada, y presiento que pueda salir mi garganta lastimada -dijo ya mas confiado el pececillo.


    Los Participantes de la bola
    1- Estelar
    Pescar era una actividad que lo mantenía vivo, porque según con qué caña y qué engaño, conseguía reflotar ideales.

    2- Macarena
    -Reflotar ideales- meditaba, con la mirada perdida en la distancia.-Ni miedo, ni ignorancia, no desprecio el pasado.

    3- María José
    Y, a pesar de no tener carnada, el pececillo mordió el anzuelo, pero ocurrió que, en lugar de ser arrastrado por el hilo hacia la superficie, era el pescador quién se iba sumergiendo poco a poco en el agua. Diez caballitos de mar lo estaban esperando para aventurarse en aquellas profundidades...

    4- Rosario de Cuenca Esteban
    pero sin salir, que se quedaría sin aire de burbujas azules...

    La caña de pescar (Una micro historia)
    Lloró todo el año para que le comprasen una caña de pescar... y sin darse cuenta, un pequeño charco se formó a sus pies. Y en el centro del charco emergió una isla, de León la llamaron, de San Fernando.
    Y en la isla de León, rodeada de transparentes aguas, se aventuró a lanzar el anzuelo de su deseada caña, y esperó con paciencia toda la noche.

    -¿Vuesa merced...? -Escuchóse decir de algún lugar cercano; extrañado, y luego de observar para todos lados de donde venía esa vocecilla, notó la cabecita de un pececito que se asomaba al ras de la orilla- Sería un honor...
    -"Sería un honor", me dices y me haces esperar toda la noche; ¿por qué no te lanzas?
    Es que se ha olvidado Ud la carnada, y presiento que pueda salir mi garganta lastimada -dijo ya mas confiado el pececillo.


    Pescar era una actividad que lo mantenía vivo, porque según con qué caña y qué engaño, conseguía reflotar ideales.
    -Reflotar ideales- meditaba, con la mirada perdida en la distancia.-Ni miedo, ni ignorancia, no desprecio el pasado.
    Y, a pesar de no tener carnada, el pececillo mordió el anzuelo, pero ocurrió que, en lugar de ser arrastrado por el hilo hacia la superficie, era el pescador quién se iba sumergiendo poco a poco en el agua. Diez caballitos de mar lo estaban esperando para aventurarse en aquellas profundidades... pero sin salir, que se quedaría sin aire de burbujas azules...

    Autores: Estelar, Aprendiz de Mago, Macarena, María José, Rubula, Migrey y Rosario de Cuenca Esteban

    Nota.
    Ahora ¿quien toma la bola?
    Última edición por Rubula; 08-02-2011 a las 07:37 PM

    Rubula
    Los relatos de Ruben

    Montevideo, Uruguay

  2. #22
    Miembro Sobresaliente
    Moderador General de Prosa
    Avatar de Estelar
    Fecha de Ingreso
    Feb 2008
    Ubicación
    España, Andalucía, Huelva, Moguer.
    Mensajes
    2,894
    Puntos
    34,199.45


    Pescar era una actividad que lo mantenía vivo, porque según con qué caña
    y qué engaño, conseguía reflotar ideales.
    -Reflotar ideales- meditaba, con la
    mirada perdida en la distancia.-Ni miedo, ni ignorancia, no desprecio el
    pasado.

    Y, a pesar de no tener carnada, el pececillo mordió el
    anzuelo, pero ocurrió que, en lugar de ser arrastrado por el hilo hacia la
    superficie, era el pescador quién se iba sumergiendo poco a poco en el agua.
    Diez caballitos de mar lo estaban esperando para aventurarse en aquellas
    profundidades... pero sin salir, que se quedaría sin aire de burbujas
    azules...



    Los caracolillos relojes daban las dos, y entre tanto en los reconditos espacios intercorales saltaban las burbujas rojas del amor.
    .................
    ------------------------
    Estelar.
    (Javier Callejo)

    EL LOCO DE LOS CARAMELOS:
    http://lalunadeestelar.blogspot.com/

  3. #23
    Miembro Sobresaliente
    Moderador General de Prosa
    Avatar de Rubula
    Fecha de Ingreso
    Apr 2008
    Ubicación
    Montevideo, Uruguay
    Mensajes
    764
    Puntos
    10,514.58

    Entradas de Blog
    230
    La caña de pescar (Paso Estelar)

    La caña de pescar (Una micro historia) - Luego del aporte de Rosario de Cuenca Esteban
    Lloró todo el año para que le comprasen una caña de pescar... y sin darse cuenta, un pequeño charco se formó a sus pies. Y en el centro del charco emergió una isla, de León la llamaron, de San Fernando.
    Y en la isla de León, rodeada de transparentes aguas, se aventuró a lanzar el anzuelo de su deseada caña, y esperó con paciencia toda la noche.

    -¿Vuesa merced...? -Escuchóse decir de algún lugar cercano; extrañado, y luego de observar para todos lados de donde venía esa vocecilla, notó la cabecita de un pececito que se asomaba al ras de la orilla- Sería un honor...
    -"Sería un honor", me dices y me haces esperar toda la noche; ¿por qué no te lanzas?
    Es que se ha olvidado Ud la carnada, y presiento que pueda salir mi garganta lastimada -dijo ya mas confiado el pececillo.


    Pescar era una actividad que lo mantenía vivo, porque según con qué caña y qué engaño, conseguía reflotar ideales.
    -Reflotar ideales- meditaba, con la mirada perdida en la distancia.-Ni miedo, ni ignorancia, no desprecio el pasado.
    Y, a pesar de no tener carnada, el pececillo mordió el anzuelo, pero ocurrió que, en lugar de ser arrastrado por el hilo hacia la superficie, era el pescador quién se iba sumergiendo poco a poco en el agua. Diez caballitos de mar lo estaban esperando para aventurarse en aquellas profundidades... pero sin salir, que se quedaría sin aire de burbujas azules...


    Estelar
    Los caracolillos relojes daban las dos, y entre tanto en los recónditos espacios intercorales saltaban las burbujas rojas del amor.

    La caña de pescar (Una micro historia)
    Lloró todo el año para que le comprasen una caña de pescar... y sin darse cuenta, un pequeño charco se formó a sus pies. Y en el centro del charco emergió una isla, de León la llamaron, de San Fernando.
    Y en la isla de León, rodeada de transparentes aguas, se aventuró a lanzar el anzuelo de su deseada caña, y esperó con paciencia toda la noche.

    -¿Vuesa merced...? -Escuchóse decir de algún lugar cercano; extrañado, y luego de observar para todos lados de donde venía esa vocecilla, notó la cabecita de un pececito que se asomaba al ras de la orilla- Sería un honor...
    -"Sería un honor", me dices y me haces esperar toda la noche; ¿por qué no te lanzas?
    Es que se ha olvidado Ud la carnada, y presiento que pueda salir mi garganta lastimada -dijo ya mas confiado el pececillo.


    Pescar era una actividad que lo mantenía vivo, porque según con qué caña y qué engaño, conseguía reflotar ideales.
    -Reflotar ideales- meditaba, con la mirada perdida en la distancia.-Ni miedo, ni ignorancia, no desprecio el pasado.
    Y, a pesar de no tener carnada, el pececillo mordió el anzuelo, pero ocurrió que, en lugar de ser arrastrado por el hilo hacia la superficie, era el pescador quién se iba sumergiendo poco a poco en el agua. Diez caballitos de mar lo estaban esperando para aventurarse en aquellas profundidades... pero sin salir, que se quedaría sin aire de burbujas azules...

    Los caracolillos relojes daban las dos, y entre tanto en los recónditos espacios intercorales saltaban las burbujas rojas del amor.

    Autores: Estelar, Aprendiz de Mago, Macarena, María José, Rubula, Migrey y Rosario de Cuenca Esteban

    Nota.
    Ahora ¿quien toma la bola?

    Rubula
    Los relatos de Ruben

    Montevideo, Uruguay

  4. #24
    Miembro Sobresaliente Avatar de <span class='glow_9400D3'>maria jose</span>
    Fecha de Ingreso
    Apr 2010
    Mensajes
    3,308
    Puntos
    25,904.38

    Entradas de Blog
    6
    Entre tanto, se hizo la noche, y la luna prestó su reflejo para alumbrar el lecho marino. Mientras en la isla todo era calma, bajo el agua, comenzaban a despertarse un sin fin de ojos...miles de huevecillos eclosionaron y las rojas burbujas de amor empezaron a dar sus frutos...
    Es feliz el que soñando muere.
    Desgraciado el que muera sin soñar
    (Rosalia De Castro).

+ Responder al Tema
Página 3 de 3 PrimeraPrimera 1 2 3

Marcadores

Permisos para publicar mensajes

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder mensajes
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes