La poesía como cualquier otra manifestación artística, está sometida a ciertas reglas, que conociéndolas será posible dominar el arte de la armonía, conocer los medios útiles que sirven para evitar la monotonía en una combinación cromática, estimular la facultad del gusto visual y afirmar la sensibilidad, llevándonos a un éxtasis nirvánico en el que Alfonsina fue virtuosamente diestra. El nivel intelectual de Alfonsina influye de manera determinante, decisiva en sus hermosas y exquisitas creaciones, asimismo la finalidad o propósito de su obra. Pero entre todos estos factores como la inspiración, la musa, la conexión nebulosa, quizás el más importante es el psicológico, ¿por qué nos alegra, inquieta, tranquiliza o deprime un determinado conjunto o combinación de palabras bellamente sincronizadas? Es inevitable pensar en la poesía como un largo viaje interior, pero que también nos mantiene en una constante comunión con el mundo exterior, el cual es una fuente inagotable a la hora de componer. Ese interior debe ser específicamente psicológico, porque la poesía influye sobre el espíritu, el carácter y en especial el ánimo e incluso sobre las vivencias cotidianas; ya que los cambios afectan simultáneamente a nuestro temperamento y en consecuencia a nuestro comportamiento, el cual se verá reflejado independientemente, en alguna creación. A través de sus obras Alfonsina nos abre sus puertas, nos invita cortésmente a explorar y conocer su mundo, que por más está decir, conflictivo, contradictorio y con un alto grado de insatisfacción sexual, de un apetito desmesurado e insaciable por el deseo y la sensualidad, esto la afectaría psíquica y emocionalmente transformándola en una mujer abismalmente infeliz y con un draconiano descontento con ella misma. Su personalidad austera, frágil se impondría incisivamente en toda su obra. Atormentada por la fatalidad, la enfermedad, los miedos y el premonitorio final de su vida hacen de su existencia una amalgama de frustraciones y dolores casi perpetuos. Cada individuo como la palabra lo índica es único y diferente a los demás, podemos tener características en común, más nunca podremos ser idénticos uno del otro, lo que marca la diferencia son los rasgos particulares de cada persona, que se forman por diferentes factores como el sexo, edad, cultura, etc, dando pie a la formación de un carácter, influyendo en este el temperamento que son las reacciones innatas que cada persona presenta ante las diferentes situaciones. Alfonsina Storni, fue diametralmente distinta, con una particular manera de ver el mundo, que se destacò por su postura respecto a los prejuicios sociales, que avivaba por su situación de madre soltera, por su vida literaria manifiesta en su poesía y en su amistad con lo más granado de la época Gabriela Mistral, Oliverio Girando, Horacio Quiroga y, sobre todo, por el mito que rodea a su muerte.
Yaneth Hernandez
Continuarà.
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