Escribí esto ayer por la noche, muy tarde... y como destacaran, el único valor del texto es su transparencia; lo escribí del tiron, en cinco minutos, y no he cambiado una palabra del original... Es todo tal como lo vi entonces....
Les pido disculpas, quizás, por el texto en sí, pero necesitaba compartirlo con alguien, aunque esten lejos y no me conozcan, con quienes saben de que hablo... y creer así, aun siendo quizas una falsa esperanza, que no estoy tan solo como parece en la ventana.
El llanto tras las horas
Odio el silencio, odio estar así… necesito algo que martille mis oídos para acallar las cien posibilidades que baraja mi cabeza. Todo se va a la mierda… otra vez, de nuevo, siempre, por la misma razón. Odio tenerte tan lejos, odio este miedo que le tienes a hablarme, a decirme la verdad… estas tan y tan lejos, no respondes a mis te quieros, no me respondes… y si lo haces solo es una puntualización en mis preguntas. No me hablas si no os hablo, estáis tan y tan lejos… y me pregunto porque, si decíais que me amabais ¿Por qué? ¿Porque he de pagar yo el castigo…? Yo tan solo me desperté, una día como cualquier otro, hablamos y me encontré con toda esta mierda y ahora yo he de cargar con el silencio y no os importa, no…
Me pudro, me pudro poco a poco y ya conozco demasiado bien esa sensación; me oprime… no hay nada más allá del asunto, no puedo pensar en nada mas, no puedo ver nada mas, mire donde mire, siempre está allí. Y es la incerteza, la incerteza de no saber que está pasando ni lo que pasara… la incerteza que me corroe y da forma a mil posibilidades, cada una peor para mi. Y yo quiero saber la verdad, y tu callas y no hay más que ese muro de silencio, de las murallas que nos separan mientras yo me pudro y parece que no os importa… y vos lo pasáis mal, incluso peor que yo, estoy seguro… pero os pregunto y me decís que estáis bien y me negáis otra vez la oportunidad de ayudaros, de ayudarme y me pudro entonces más deprisa porque también me pudre la impotencia. Pero la impotencia no queda ahí, se acumula a cada minuto y al final estalla, en golpes en gritos, patadas, puñetazos que lo sacuden todo; el mundo se tambalea…
Y luego está esa otra sensación, que bien conozco también… la sensación de que todo se desmonta, de que todo cuanto he conseguido y construido se va a tomar por culo tan, tan rápido, sin ninguna compasión ni disculpa… es parecido a la impotencia, pero es algo peor, es mas hondo, mas profundo… es odio, es angustia, ira retenida, ira contra el mundo, contra todo…. Ira, porque todo cuanto he conseguido se vaya a la mierda por el mero capricho de un gilipollas al que no le importa lo más mínimo lo que eso pueda dolerme… Todo sin poder evitarlo, sin poder yo tomar parte en nada, tan solo condenado a contemplar el desastre desde mi cuarto, rodeado de silencio…
Y poco a poco, me doy cuenta de que siempre fue así; siempre fui un segundo plato. Pero tu dices que me amas y te creo, pero yo digo que te amo y digo que daría mi vida por teneros y vos calláis de nuevo… y yo lloro y me pregunto si mis lágrimas me hacen débil, y estoy en la mesa y intento no llorar porque no quiero que me vean, porque nunca me han visto llorar… Y ya no se que hacer, pasan las horas y no llegáis, pasan los minutos sin respuestas, atormentan pesadillas y las promesas se hacen polvo…
Son las cinco de la mañana y se que si vuelvo a dormirme, moriré… aunque quizás si muero habléis, aunque sería tarde otra vez… Y así el silencio nos roba, me pudre poco a poco; solo quiero que lleguéis, que me abracéis y que con vuestro abrazo, juntéis mis pedazos para que se forjen de nuevo, al fuego de vuestros labios….
Excelente construcción la de tu relato; si es una experiencia vivida, nada como el verbo para desahogar el alma y abrir las ventanas de la luz; hay tantas cosas por aprender de la vida y la primera es conocernos a nosotros mismos para poder entender lo demás por aprender; si practicamos la observancia de ese maravilloso proverbio; “Bienaventurado aquel que busca sabiduría y la halla”… comprenderemos mejor el arduo camino de la existencia….un gusto recorrer tus letras, te dejo este video en aporte al mejoramiento de la situación por si fuera ésta una vivencia presente….salutaciones
Thetis ¡hola! Te pregunto yo, ¿te has dado cuenta que lo que has escrito lo has colocado en cuento? dime ahora y esta es la segunda pregunta ¿crees que es un cuento esa tristeza que te embargaba en ese momento? ¿verdad que no? seguro que al despuntar el día aunque todavia tenias el regustin de la melancolia, te entraron ganas de comerte un pastel de chocolates con fresa o de lo que sea, pero comer algo, asi como por ejemplo ....la vida. Gracias por compartir ese momento, gracias por hacerlo nuestro tambien y te queda mucho aún por delante, ¿me habeis entendido vos? pues eso, uvas con queso que saben a beso. Carmen Por cierto, el texto está bueno.
Vaya, grácias a ambos por lso consejos y los ánimos (=
Respondiendo a tus preguntas Lunenka: lo cierto es que esa mañana me apetecía una paella mas que un pastel jaja
En fin, muchas grácias, y si Brillamor, hace un par de días era una situación presente, y auqnue ahora aun em persiguen sus fantasmas, creo que lo llevo mucho mejor.
Un abrazo a todos! Sigamos barajando palabras...
Marcadores