Hermoso relato donde la esperanza brilla siempre.
Un gusto leerte, besos.
Esta Publicidad desparece cuando te registras en el foro
Tenía corazones en las orejas, un pequeño lunar detrás de una de sus manos, la izquierda, y una mancha de nacimiento en la palma de la otra, o por lo menos eso es lo que permanecería en la memoria de él. El tiempo no perdona imágenes; sólo son detalles los que nos sobreviven, por eso son tan importantes. El pasar de los días se llevaría también el nombre de ella y la indefinible impresión que dejaba su templada envoltura sobre la diminuta memoria, errante, de él, sin embargo; había otras cosas que permanecerían. Nada lograría borrar la mirada inquieta en los ojos de ella o la cálida sensación de sus estrechos muslos estremeciéndose debajo de él. Sabía a Maribel. Al extraviarse aquel nombre también se perdería la detenida calidez de su organismo y el sabor fluvial de su cuerpo bajo la artificial lluvia de la regadera. Sólo perdurarían las imprecisas líneas de sus hombros redondos y de su delgado cuello.
Con el tiempo se deforman las montañas, las inmensas rocas acaban cediendo ante la corriente de los ríos, los rostros, incluso los más bellos, se ensombrecen y acaban atardeciendo como deformadas figuras del recuerdo, la distancia y el tiempo acaban con todo. La imagen de ella también acabaría por desvanecerse. Él lo sabía muy bien, por eso prefirió recordarla por sus pequeñas manos de lluvia, y por sus delicadas líneas septentrionales, también el mundo estaba contenido en ella, el mundo y todas sus montañas agrestes y selvastropicales, ella tenía las nubes en los ojos y el horizonte en los labios. Una tibieza de tarde meridional y una alegría de amanecer.
Era imposible saber si en cada instante de su futuro pensaría en ella, si la vida hubiera sido más llevadera a sulado o si aquello fue amor, pero lo que era imposible de dudar era que en algún momento la recordaría, recordaría, sus ojos enubesidos, sus hombros redondos, su lunar en la mano y la marca de nacimiento en la palma, y entonces recordaría la promesa que un día se atrevió a pronunciar.
Sin importar lo que pasara, la volvería a ver.
![]()
Última edición por Johan Sebastian; 11-28-2011 a las 05:50 AM
Hermoso relato donde la esperanza brilla siempre.
Un gusto leerte, besos.
" Lo siento, perdóname, gracias, te amo". Ho'oponopono
Un relato lleno de nostalgia y de tantos detalles que en su momento resultaron casi imperceptibles,
Sus lunares, su risa, su aroma, sin duda su futuro seguirá empapado de su ausencia pues un amor así es de por vida y un dolor así es hasta la muerte;
Saludos amigo, tienes el don de hacernos vivir esta historia como si estuviéramos ahí de espectadores.
Muchas gracias Ayuah
Muchas gracias Taz, y otra vez me sorprende la forma que tienes de hacer comentarios
Marcadores