*Maestra al borde de un ataque de nervios II*
Los niños forman la fila
para entrar luego a sentarse,
Pedrito no queda quieto,
corre y juega, qué coraje.
Y justo en ese momento
llegan furiosos los padres
de los niños que a la entrada
estaban por lastimarse.
Uno mira a la maestra
con rabia y dice al instante:
-Mi nene es un angelito,
no creo este disparate.
El otro cabeza gacha
escucha sin inmutarse,
la docente diplomática
pronuncia palabras suaves,
entonces todos se calman,
como castigo a la tarde
tendrán bastante tarea
y tranquilos todos parten.
Con una sonrisa dulce
la docente da la clase,
un niño llora dolido,
es que no ha traído lápiz.
Paciente la seño busca
en su cartuchera grande
y le presta uno amarillo,
pero el niño nada hace.
Ahora saca un avión
de papel, lo tira al aire,
sus compañeros lo miran,
ríen con el botarate.
Hablan muchos sin control,
mientras tanto se hace tarde,
es horario del recreo,
toca el timbre y todos salen.
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