FELICIDAD:
Era la palabra tatuada entre los omóplatos, letra gótica sombreada en destacados grafismos verdes y negros.
Una lograda terminación, propia de quien además de tatuador, domina las artes decorativas .
La musculatura del cadáver hablaba de buenos hábitos deportivos y nutricionales, la autopsia arrojó evidencias que orientaban la investigación hacia la existencia de prácticas sexuales sadomasoquistas.
Terminada la disección, la luz blanca y redonda se apagó, una bandeja de muestras cuidadosamente extraídas fueron enviadas al laboratorio de anatomía-patológica.
En la carpeta del forense, un croquis con anotaciones marginales conformaban el diseño casi perfecto de la muerte.
El cristal esmerilado de la ventana, filtraba un esfumado haz luminoso que cubría cual funda de tul, ese cuerpo artístico, en cuyo interior un guante de latex, confesaba la obstrucción mortal.
***********reina mora**********
P./D. : Colaboro con la interesante propuesta, sin el menor ánimo de competir ni alcanzar puntaje alguno, ya que no sé ajustarme a los límites, seguramente supero la cantidad de términos o no llego a cubrir algun requisito de la prosa. Igual, me gusta intentarlo. Gracias Rubén !
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