Esta Publicidad desparece cuando te registras en el foro
NI ESO.
¿Sería mucho pedir que hoy por ser un martes como otro cualquiera, en ningún otro lugar más que el de siempre, por darme una alegría, y quizá también, por probar que aún no estas muerta, dejaras ver tu sombra en el blanco paredón donde te disparo y con más pena que gloria a base de vagos recuerdos maldigo tu ausencia? Quedan lejanos los fuegos que repentinos en mi pecho estiraban de ti hasta que rendida ante su pasión te dejabas caer dormida en un blanco lecho. Eres madre de todas las cosas, simples sombras etéreas que bajo tu capa y sombrero, diste forma y contenido, para que millones de dientes te masticaran y escupieran sin misericordia. Sed por tu calma y paciencia, hambre por ti y por tu sosiego sedante, filtro de piedras preciosas en las mentes de ríos caudalosos, que se precipitan al vacío abismo de los silencios y se estrellan salpicando y deshonrando las memorias de mil poetas muertos, que en sus tumbas se revuelven, una vez por cada intento. Clávame tu arpón y estira como si en ello la vida fueras perdiendo poco a poco, para arrancarme a dentelladas las entrañas y morder las telarañas que hoy te cubren esta noche eterna. Y verás mi corazón sangrante y mis órganos vitales desgarrados, y en su interior quizás aún duermas, quizás es sólo eso, quizá tan sólo estás dormida. Tal vez lo único que mis dedos han de hacer es dejar que por las venas los conquistes y te fundas con las uñas en mi pluma. Mas no se presta el aire, vereda de tus paseos, como antes a las noches. Noches en las que sin pegar ojo te soplaba y morías en mis labios virgen, niña y blanca, para caer como una pluma desde el cielo mansamente, sin queja, hilando lentos balanceos, sobre la nieve. Hoy te pareces a una vieja encorvada que tose sapos y culebras en mis memorias. Pero aún hay veces, que como un cometa vuelas. En una noche estrellada con un cielo claro galaico, pasas rauda y veloz como se consumen las velas de un difunto en una iglesia. ¡Detente!¡Vuelve a mí! Maldita sea... deja que te quiera, que te arrope, que te abrace, deja que te haga madre sobre esta blanca sabana, fracasada de abortos, y niños sin rostro. Que vuelvan las noches de insomnio y de lento coloquio. No Blas, ya ni eso. Me he quedado mudo.
Marcadores